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25 junio 2011

El sexo nuestro de cada día

(Foto: obtenida de Internet. Sin derechos de autor)

A veces, un poco con humor y un  poco también por desproblematizar las prácticas y discursos sexuales, digo: "¡Si lo hacen hasta los pajaritos!!!". Pero bueno, reconozco que el sexo nuestro de cada día no es exactamente lo mismo. Nosotras/os/xs hemos inventado una cosa muy divertida, bonita, y placentera: el erotismo. Desde luego los protagonistas de la foto de arriba parece que se lo están pasando bastante bien, pero yo no diría que están participando en una práctica erótica. No sé...

En cualquier caso, humanas, humanos y humanxs adornamos de muchas maneras lo que desde un punto de vista puramente biologicista serían prácticas reproductivas. Lo convertimos en un proceso de placer, de comunicación, de relación, pasión, emoción, miradas, caricias, palabras,... Otra vez miradas y toqueteos.  Besos de tornillo. Lenguetazos en general, "me gustas", "te quiero", "¡qué buena/o estás!"...

Pero también, a veces, es causa de conflictos, problemas y patologizaciones. El sexo en general y el erotismo más en concreto se pueden convertir en la base de prácticas de dominación en muchas ocasiones sutiles; otras francamente agresivas y humillantes; y bastantes institucionales/institucionalizadas.

Como ejemplo de esto último os invito a ver el vídeo "Orgasmo, S.A."  que enlazo más abajo. Explica muy claramente como se institucionaliza un conflicto sexual/erótico, se etiqueta -"Disfunción sexual femenina"- y se inventa un remedio -la "Crema orgásmica para mujeres" de los laboratorios Vivus-. Para la "Disfunción sexual masculina" hace tiempo que ya se encontró solución (modo irónico on): Viagra y cosas por el estilo. O sea, primero se crea la patología y después se vende el remedio...



Será casualidad o, como diría Sara Olivé basándose en Karl Jung, sincronicidad, estaba yo pensando sobre estas cosas cuando me llegó un tuit que enlazaba a un blog de divulgación de cosas de psicología y similares en el que se había publicado una entrada firmada por Alivia Vega con este título: "Anorexia sexual". Toma!!! Me quedé un poquito patidifuso con la etiquetita y no pude resistir la tentación de contestar al tuit de marras: "Un poquito fuerte, ¿no? La etiquetita se las trae... ¿Quién es Alivia Vega?". El bloguer del blog (sic) me respondió: "Quizas no te has encontrado en el trabajo con ese tipo de casos, pero yo que los he visto si los definiria como ella, es claro y directo.". Obviamente no entro en este tipo de discusiones del estilo "yo la tengo más grande". Además de que el citado bloguer no respondió a mi crítica sobre la etiquetita ni a mi pregunta sobre quien es la autora, lo cual quizás hubiera fundamentado y dado credibilidad a su etiquetitis.

Bueno, pues el texto de Alivia Vega se las trae. Una primera cosa que me llamó la atención es que empieza definiendo que la Anorexia sexual... "Está considerada como un trastorno del deseo sexual tanto femenino como masculino, es decir, la persona que lo padece presenta falta de apetito sexual." Fijáos: "tanto femenino como masculino". seguramente no afecta a otros géneros... Wai!!! Pero, además, al final dice: "Ser absolutamente sincera contigo y con tu pareja para expresarle tus emociones, y debes estar muy atenta a las señales de tu cuerpo y atenderlas de inmediato". "sincera" y "atenta"!!! Vaya, resulta que habla del género femenino. O sea, que el nuevo trastorno ¿se asocia exclusivamente a la mujer? Probablemente el hombre o no padece de anorexias o, como digo, ya tiene bastante con la Viagra y tal y cual.

El trastorno inicia de la siguiente manera: "Al principio parecen pretextos para evadir sexualmente a la pareja, en muchos casos es totalmente inconsciente, en otros no. "Estoy cansada(o)", "me duele la cabeza", "me muero de sueño", "hoy no, mañana si", "tengo mucho trabajo", "mañana me tengo que levantar muy temprano"… Y termina siendo una cruel realidad; el deseo sexual se muere por la pareja.". Y alguno de los factores que lo desencadenan son:

"a) Irritación vaginal crónica.
b) A un himen intacto o vestigios de un himen irritado.
c) Por cicatrización en la unión mucoso cutánea de la mucosa vaginal y el perineo (Episiotomía).
d) Por agrandamiento en la base de la glándula de Bartholin y puede contribuir a una reacción dolorosa cuando el orificio vaginal se dilata para permitir la penetración.
e) El esmegma acumulado debajo del prepucio del clítoris llega a producir irritación crónica y ardor cuando se introduce el pene.
f) Clítoris irritado por estimulación excesiva.
g) Alergia al látex de los condones.
(...)"

Y:

"a) Fimosis que es el estrechamiento o constricción del orificio del prepucio (el prepucio no puede retraerse sobre el glande del pene).
b) Hipersensibilidad del glande, hay hombres que no toleran el contacto corporal, con la ropa, menos el PH de la vagina.
d) Irritación en el glande, producida por falta de higiene.
e) Enfermedad de Peyronie, producida por induración y fibrosis del cuerpo cavernoso del pene, y manifestándose un encorvamiento peniano.
f) Dolor testicular, ocasionado por pasar mucho tiempo en juegos sexuales o viendo pornografía, actividades que mantienen prolongadas erecciones sin eyacular.
g) Infecciones y/o enfermedades de trasmisión sexual.

(...)"

Pues ya sabéis, cuidadín si detectáis alguno de estos síntomas pues estáis en serio peligro de padecer Anorexia sexual y Disfunción ídem. Y, por tanto, dejaréis de poder disfrutar del erotismo, asunto con que he comenzado esta entrada.

¡Saluods!!!

14 marzo 2011

Sociedad del Conocimiento versus Sociedad de la Relación

(Foto: producción propia)




 ¡Hola!

Hace unos días, en el diario Público, leí este interesante artículo del filósofo Carlos París:

http://blogs.publico.es/dominiopublico/3066/la-sociedad-del-conocimiento/

Me atreví a contestarle, envié el texto al diario y no lo publicaron (están en todo su derecho, ¿eh?). Pues lo doy a conocer por aquí.

¡Saludos!!!

SOBRE LA “SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO”. RESPUESTA A CARLOS PARIS
Josep Seguí .

Admirado y respetado Señor París:

Me ha gustado y sorprendido su artículo de opinión aparecido el pasado día 22 de febrero en este mismo periódico.

Me ha gustado por que comparto algunas de sus muy bien fundadas opiniones. Pero me ha sorprendido por la facilidad con que mezcla churras con merinas en una especie de batiburrillo crítico intelectual lleno de tautologías y que no parece propio de un filósofo de alto nivel como es Usted.

La opinión expresada por su amigo contiene alguna de esas tautologías, en el sentido de sistema de verdad que se sostiene –si lo hace- tan sólo en un plano intelectual pero que no tiene contraste empírico posible. La sociedad de la información y el conocimiento (SIC) no tiene nada que ver, en mi humilde opinión, con la supuesta desaparición del “proletariado que en otros días fue tan importante”. Supongo que aquí estamos de acuerdo. Pero su contra argumentación cae en los mismos errores que los de su amigo. Mucho me temo que intenta utilizar tantos argumentos que su discurso se dispersa en exceso, dando lugar a una mezcolanza conceptual que pierde sentido en la forma, dejando el interesante fondo del que creo que es su mensaje en un oscuro pozo.

No sé qué tiene que ver la SIC con que los coches sean teoremas, con la explotación de los niños en los países periféricos (antes del tercer mundo) o con los trabajadores que, por cierto, tampoco protagonizaron tanto la última huelga general como, lamentablemente, tuve ocasión de comprobar pues participé activamente en la misma a través del sindicato al que pertenezco. Y me sorprende cómo mezcla conceptos como “Postmodernidad”, “sociedad postindustrial”, “sociedad del conocimiento”, “sociedad de la información”. Es posible que estos conceptos dispongan de un hilo constructor común, pero ello no los descalifica así, en bloque. La historia es una interacción de procesos. Estoy de acuerdo en que no es sólo una “sucesión de catástrofes”. Procesos históricos y sociales como la postmodernidad son tan válidos o inválidos como los que se dieron durante la Prehistoria, la época clásica griega o la edad media. La postmodernidad o la sociedad postindustrial –como la posthistoria o el posthumanismo- existen tanto como la sociedad moderna, industrial, histórica o humana. Todos estos conceptos procesuales nos invitan a reflexionar diacrónicamente sobre nosotras y nosotros como seres humanos, fruto y responsables al mismo tiempo de nuestro devenir. Los postmodernos no convertimos las teorías –revolucionarias o no- de los siglos XIX y XX en meros “relatos”. Lo son. Y su enorme valor es precisamente ese: ser relatos, interpretaciones de lo que pasó y de lo que pasa; en algún sentido de lo que pasará. No veo que esto esté reñido en absoluto con la “búsqueda de medios y recursos para resolver los grandes problemas que aflijen al mundo”.

La idea de que el orden mundial ha sido sustituido por “una angélica sociedad de seres pensantes” no tiene nada que ver con la SIC ni siquiera con la dominante filosofía griega. Como Usted sabe mejor que yo Platón propuso un sistema social dirigido por los filósofos. Pero no consiguió verlo instaurado. Y no, los que creemos en la postmodernidad como un espacio desde dónde analizar los procesos que nos rodean y que co-construimos y en la SIC como otro –complementario- desde donde trabajar, comunicarnos y relacionarnos, leemos y discutimos a veces a Platón, pero no está entre nuestros objetivos instaurar una República de los Filósofos. Estamos muy al tanto de lo que comemos y de lo que comen nuestros semejantes, aquí y en otras partes del mundo.

La “realidad viva” no es una metáfora o una ilusión. Es una construcción colectiva llena de significados compartidos. Y como tal es más real que cualquier otro tipo de realidades. Las y los que nos ocupamos de ella no vivimos en un mundo de las ideas ajeno a los problemas sociales. Muy al contrario, conscientes de nuestra agencia como científicos sociales, interpretamos, participamos e intentamos cambiar lo que creemos que ética –incluso moralmente- es injusto. Para ello utilizamos conceptos que ahora se llaman postmodernidad, postmarxismo, postfeminismo o teoría queer. Pero que podrían llamarse de otra forma supongan o no una ruptura con conceptos algo más anticuados y que, en ocasiones, han mostrado sobradamente su incapacidad para cambiar el mundo, someterse al poder y facilitar lo que Usted llama la “domesticación de las masas”.

Y sí, usamos las (ya no “nuevas”) tecnologías que nos facilita la Sociedad de la Relación (SR, hasta hace poco, SIC); tecnologías que tratamos de utilizar e integrar para conseguir “la democratización de la información y la reorientación de la investigación científica”. Humildemente. Utilizando relatos, palabras, praxis, acción.

Josep Seguí es Psicólogo social y especialista en SIC.

14 abril 2010

La "Naturaleza" Relacional de la San Francisco de Posguerra Mundial Terminal

Una tragedia como la Guerra Mundial Terminal lo cambia todo al poner todo lo conocido en riesgo. Tal vez ese fue el caso de las relaciones en la San Francisco de posguerra de la realidad escrita por Philip K. Dick. Una guerra mundial terminal puede significar la amenaza de las relaciones cuando se trata de una desaparición masiva de l@s posibles interlocutores(as), semejante suceso le da un nuevo valor a las relaciones humanas. Al leer su historia, sentí que ciertas frases delataban esta revalorización de las relaciones...


Para su protagonista, la Rosen Association era un claro ejemplo de una mente colectiva:

Todavía no lograba comprender cómo la Rosen Association había logrado engañarlo tan fácilmente. Una corporación gigantesca como ésa atesoraba gran experiencia, poseía en realidad una especie de mente colectiva. Eldon y Rachael Rosen eran tan sólo los portavoces de esa entidad múltiple. Su error, evidentemente, había consistido en considerarlos como meros individuos. Era un error que no volvería a cometer. P. 36

En un mundo alterno, en el que solemos convivir tú y yo, personas como Don Ken Gergen (1996) dicen cosas semejantes a aquella conclusión del agente Rick Deckard. Propuestas como el socioconstruccionismo nos invitan a procurar no considerar a Eldon y Rachel Rosen, ni a cualquier ser en sí, "como meros individuos" (Dick Op cit.). Más que individuos podemos comprenderlos como constructores y portadores de voces propias de distintas mentes colectivas; mentes colectivas como la Rosen Association.

***

La ética merceriana convirtío en máxima nuestro carácter relacional:

No concuerda con la actual ética merceriana —señaló—Todas las vidas son una; “ningún hombre es una isla”, como dijo Shakespeare una vez. P. 91

Si el mundo es un gran y amorfa red social, tod@s aportamos nuestra parte, y cada parte en relación viene siendo muy valiosa. En ese sentido, asesinar sería una aberración contra el mundo en su totalidad. El gran Mercer, que constantemente se sacrifica por la humanidad del mundo de posguerra, lo tenía claro. Aunque para much@s, y en especial los androides, continuaba una dolorosa duda: ¿Por qué, por el contrario, retirar androides era un acto de bien? ¿Cómo era posible que un oficio como el de cazador de bonificaciones (blade runner) fuera considerado como un servidor de la comunidad?... Lastimosamente, estás preguntas no las trataremos sino hasta la próxima ocasión.

Respecto a la cita de Shakespeare, las palabras de Don Jerome Bruner (p. 11, 1991 - de esta realidad alterna) sobre los libros también pueden ser aplicadas a sus usuarios: "Los libros son como cimas de montañas que sobresalen del mar. Aunque parezcan islas independientes, son en realidad estribaciones de una geografía subyacente que es, al mismo tiempo, local y parte de un patrón universal. De esta manera, aunque es inevitable que los libros sean reflejo de un tiempo y un lugar determinados, forman parte de una geografía intelectual más general. Este libro no es una excepción." Así como tampoco su autor es una isla, ni tampoco nosotr@s sus lectores.

***

En zonas casi desiertas como los suburbios, la sensación de “desconexión” puede llegar a ser casi literal:

Entró en el antiguo apartamento de Pris, desconectó la TV y la antena. El silencio era penetrante, y sintió que sus brazos se debilitaban. En ausencia de Pris y de los Baty se desvanecía, se tornaba extrañamente parecido a la TV inerte que acababa de desconectar. Uno tiene que vivir con otras personas para vivir de verdad, pensó. P. 126

¿Cómo pueden declarar cabeza de chorlito a alguien que desarrolla ideas tan incitantes? Isidore, transportador de animales eléctricos defectuosos de profesión, fue quien llegó a aquella conclusión. En esta otra realidad, Don Peter Berger y Don Thomas Luckmann (1968) se refieren a las relaciones cara a cara como la vida social por excelencia, sustento para "vivir de verdad" (Dick Op cit). Para los que no somos tan radicales como Don John Isidore, afortunadamente además de las relaciones cara a cara, las relaciones distantes, las extemporáneas y hasta las hipotéticas, alimentan y fortalecen nuestras vidas.

Como en la San Francisco de posguerra, en este blog rescatamos las relaciones sociales. Sospecho que la terrible Guerra Mundial Terminal ayudó a que dicha San Francisco revalorizara las relaciones sociales. ¿Podemos también relacionar nuestra celebración de las relaciones sociales acá con nuestras historias de vida? ¿Podemos también relacionar las teorías de los autores que solemos preferir con sus historias de vida?

Referencias
-BERGER, Peter L. y LUCKMANN, Thomas. La construcción social de la realidad. Buenos Aires : Amorrortu, 1968, 233 p.
-BRUNERr, Jerome. Actos de Significado : Más allá de la revolución cognitiva. Madrid, España : Alianza, 1991, 153 p.
-DICK, Philip K. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? [en línea]. s.l. : Universidad de ARSIS, s.f., 150 p. Disponible en Internet: <http://www.philosophia.cl/biblioteca/dick/runner.pdf>
-GERGEN, Kenneth J. Realidades y relaciones : Aproximaciones a la construcción social. Barcelona : Paidós, 1996, 280 p.

*La foto se llama Ghost Town 4 tomada por ren y alojada en el sitio de fotos gratuitas: morgueFile.
L@s invito a apoyar a est@s fotógraf@s compartiendo sus imágenes con todo el mundo a través de las entradas de nuestro blog : )

07 febrero 2010

Emociones, tecnologías y Construccionismo social

(Foto: producción propia)


Como estoy un poco cansado y no estoy demasiado productivo, me permito reproducir la parte final del artículo "Emociones Tecnológicas. Dinámicas de Consumo Afectivo de las Tecnologías de la Relación", publicado en la revista Teknokultura que dirige nada más y nada menos que Heidi J. Figueroa Sarriera. El artículo lo firman -nada más y nada menos también- Montse Torné, Adriana Gil, nuestra genial colega Sara Olivé y -humildemente- yo mismo; aunque hice poquito más que dar ideas y marcheta y pasármelo muy bien y solidificar una enorme amistad con Montse, Adriana y Sara.

El artículo trata de emociones, consumo y también de Construccionismo social, asunto que ha vuelto a primera línea de este blog gracias a la inestimable colaboración de Blanca, Maro, Tina y Gerardo.

Porfi, si os apetece, criticad el artículo. Criticadnos muuuuuuucho, que pa eso estamos!!! ;-))))
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Los resultados muestran una visión social construida de las emociones como producciones lingüísticas que se articulan y emergen en un contexto interaccional. Con la introducción de metáforas emocionales subjetivas e intersubjetivas, se ofrece un contrapunto a las metáforas dominantes que hablan de ellas como hechos que existen dentro del individuo incluso antes de su producción lingüística. Este discurso no ignora ni lo cotidiano, ni las nuevas concepciones sobre el espacio (público e interactivo) que conjugan lo local y lo global, pero no se hace eco de las nuevas categorías emergentes en las TR, en continuum entre lo presencial y lo virtual. Este estudio quiere hacerse eco de estas nuevas categorías emocionales sin status reconocido dentro de las clasificaciones clásicas sobre las emociones.

Consideramos que los jóvenes realizan acciones a través del lenguaje como práctica social y vemos como las emociones cambian de sentido según el significado otorgado dentro del contexto de interacción. Así, en la categoría ‘juegos’, se reinterpretan los símbolos compartidos y se confieren otros significados, creando sus propias normas y valores. Un entrevistado dice que ya lo sabe y lo tiene todo y que lo que hace es “encontrar errores en los sistemas para que se traben o algo así” o que “lo máximo no es jugar por jugar, sino jugar con otros”, donde este ‘máximo’ nos sugiere el carácter socialmente construido y negociado de la emoción. Esta capacidad para transformar críticamente la realidad, posibilita que surjan emociones que aún notienen nombre, a partir de las construcciones narraciones del yo con la totalidad de las categorías.

Con las ‘cadenas’ sabemos si eres sexy o te divierte pasar y compartir informaciones, causas y proyectos. La articulación y negociación de posiciones en estos espacios de relación, abre un mundo de posibilidades identitarias que se rige por normas y reglas propias y nos permite saber no sólo qué sentimos sino qué somos a través de nuestras posesiones: nuestra ropa, nuestra música, nuestras amistades, nuestra pareja, nuestro coche, nuestra clase, etcétera (Gil y Feliu, 2004, p. 8). Las ‘bromas’ y ‘juegos’, más allá del bromear con y jugar con los amigos, entretejen la relación a partir de distintas posiciones que van articulándose en estos espacios de relación, donde las emociones cristalizan tomando forma.

Los agentes sociales de la comunicación no son, pues, “operadores vacíos” que codifican y decodifican, sino sujetos comunicativos competentes que narran lo que hacen en la interacción através de metáforas emocionales. Las emociones no están dentro de las personas sino que surgen en la relación, al bromear con su amigo o su ligue surge la alegría, pero bromear con el enemigo puede cristalizar en odio. Lejos de crear una sola realidad social, los jóvenes son capaces de crear múltiples realidades significativas desde el presente, donde las emociones no son esenciales sino que se entretejen y cristalizan en la interacción desde los distintos espacios (fuera de las personas) con los objetos, en un proceso creativo y (re)creativo en espiral donde se amplían los espacios narrativos del yo en un proceso de posicionamiento, fuera de las fronteras convencionales que encuentran en entornos escolares o familiares. En la interacción con el entorno que crean los espacios de relación tecnológicos, emergen nuevas maneras de construir la identidad a través de las distintas articulaciones metafóricoemocionales.

Estas metáforas no existen en y por sí mismas, sino a través de las producciones discursivas. En este punto, no podemos ignorar el papel que desempeñan los medios de comunicación en la difusión de estereotipos asociados al uso de la tecnología, en un claro intento de dominar al individuo a partir de la creación de la emoción que mejor actúa como mecanismo de control social: el miedo. Esta actitud criminalizadora se ha convertido en una práctica continuada para demonizar aquellos usos que se escapan al control. Se crea el miedo en el adulto y así se estigmatiza el uso de las nuevas tecnologías en los adolescentes (Feliu, J., 2006. p. 103). No es momento de olvidar que estos discursos dominantes, preñados de contenido ideológico, ven al joven como una víctima pasiva de estas tecnologías y lo sitúan bajo la amenaza de volverse adicto sin apenas darse cuenta, haciéndolos presumiblemente vulnerable a su efecto.

El cuerpo pasaría a ser el contenedor de sus emociones y se legitimaría el despliegue de diversos dispositivos y tecnologías para controlarlas, desde el rumor que impera acerca de los jóvenes y las TIC, en el que resuenan cosas como “adicción, soledad, aislamiento, violencia, pornografía, pirateo, pérdida de tiempo, pasividad…” (Gil y Feliu, 2006. p. 24).

El hilo conductor de nuestra perspectiva de análisis sobre el uso y consumo de las TR por parte de los adolescentes, presenta diferencias respecto a este discurso. Lejos de considerar que dentro de las tecnologías aparece el “jugar por jugar”, “buscar por buscar” y “conectarse por conectarse” para huir de la angustia del acoso de las tecnologías asociada a una pretendida dificultad para el contacto emocional, afirmamos el papel facilitador de la interacción social en el desarrollo de los jóvenes y adolescentes a través de las relaciones afectivas y de transmisión de conocimientos que se establecen en la tecnologías de relación.

Entendemos que las relaciones on-line y of-line se afianzan mutuamente en un feedback constante donde los jóvenes se articulan en tiempos y espacios virtuales y reales a través de las emociones metaforizadas, en este continuum “sin costuras”. Poner voz a esta silenciada y desvirtuada realidad de las TR, a través del reconocimiento de las metáforas emocionales que emergen, ha sido el principal objetivo de nuestra investigación.

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¡Saludos!!!

Josep

02 septiembre 2009

IV Congreso Cibersociedad


Envío de comunicaciones hasta el 5 de octubre. Llamada a comunicaciones, pinchar aquí.

Os recuerdo que estáis todas y todos invitadoas/os a enviar comunicaciones a cualquier área temática y Grupo de Trabajo del Congreso. Obviamente, os invito especialmente al que coordinamos Toni Cambra y yo mismo. No me falléis!!! :-). Os copio la información de nuestro Grupo de Taabajo. ¡Os esperoooooooo!!!

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Eje F - Comunicación

Uso cotidiano y compartido de Internet

Preguntas iniciales

* ¿Qué interacciones compartimos a través de Internet en nuestro día a día?, ¿cómo lo hacemos?

* ¿Qué sentido cobran las prácticas con los nuevos medios?

*¿Qué tecnologías y medios de comunicación utilizamos y qué tipo de mediación ejercen en las interacciones?

* ¿Cómo se integran tales interacciones con los contextos prácticos que se dan en condiciones de copresencialidad?, ¿con qué objetivos?

Descripción del GT

Decir que Internet forma parte de la vida cotidiana de una gran parte de los habitantes de este planeta es ya un tópico, aunque se sigue -y seguirá- analizando e investigando al respecto en tanto la red es algo cambiante, un proceso que nos sorprende cada día.

El objetivo de nuestro grupo de trabajo es la reflexión y el debate interdisciplinar en torno a los usos compartidos que se hacen de la red, desde los educacionales hasta los sexuales, pasando por los informativos, de transmisión del conocimiento, morales, afectivos e implicados en el desarrollo de las relaciones sociales, entre otros.

Buscamos, pues, indagar en el sentido que la apropiación y usos tecnológicos y en la manera en cómo estos median en nuestra experiencia de la realidad social cotidiana.

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En cuanto a la posible redacción y envío de una comunicación sobre nuestra experiencia en este blog, os propongo hacerlo al Grupo de Trabajo "Paradigma social de redes: implicaciones (des)emplazantes". Mirad la información del GT y a ver si se os ocurren ideas. Yo ya tengo algunas e intentaré plasmarlas por aquí mañana (voy un poco liado con la tesis doctoral, un nuevo período de matrículas y el trabajo que le debo a Gerardo,..., entre otras cosas).

Por cierto, el Congreso ha sido reconocido por la Red de Trabajo para Diálogos Productivos dirigida por Dora Fried Schitman y Kenneth J. Gergen.

¡Saludos!!!

Josep

30 agosto 2009

John Shotter

¡Hola!!!

El otro día Gerardo nos anunció la aparición de la Revista Internacional de Prácticas Colaborativas. Ahora que la estoy viendo con calma no puedo resistirme a la tentación de recomendarósla activamente y de enlazar este estupendo artículo de John Shotter, "Momentos de Referencia Común en la Comunicación Dialógica: Una base para la Colaboración Inconfundible en Contextos Únicos". Ademas me hace pensar mucho en las reflexiones a que nos invitaba Sara en su deriva urbana del día 3, "Tiempos capturados". Gracias Sara! Gracias John!

Ahí va el resumen del artículo de Shotter. ¡Fenomenal!!!

"El siguiente artículo plantea el abandono de la idea de la comunicación verbal como un mero proceso de transmisión de información, y explora por el contrario el papel espontáneo, vivo y expresivo–responsivo de nuestros cuerpos. Que todos los involucrados en la interacción se encuentran abiertos a ser „tocados‟ o „movidos‟ por la otredad de los otros y las otredades que los rodean, es cuando esos “momentos de referencia común” pueden establecerse entre ellos. Sin estos momentos compartidos, las personas en una situación específica no pueden pretender entender al otro con la precisión necesaria. Sobre todo, si ellos tuvieran que colaborar sin confusión en la situación particular que los ocupa dado que estos momentos compartidos proveen ciertas „raíces‟ o „cimientos‟ para sus actividades compartidas."

¡Saludetes!!!

Josep

11 julio 2009

¿Tecnologías de Relación?

Iba anteayer en el tren cuando capté esta imágen con mi móvil. Él con su pc ultraportátil. Ella con su Ipod. Están físicamente separados por unos pocos centímetros. ¿Se están relacionando?

¿Qué os parece?

Josep

26 diciembre 2008

¿Adictos o nativos digitales?

(Foto: Álvaro García/El País)

El mismo día -el pasado 21- en dos medios de información generalista diferentes -El País y Levante/EMV- aparecieron dos artículos relacionados con los adolescentes y las Tecnologías de la Relación de orientación ciertamente distinta.

En uno de ellos, "El tam-tam de los 'nativos digitales'", encuentro interesantes aportaciones con muchas de las cuales estoy bastante de acuerdo. En el otro, "El 88% de los niños de 12 años tiene móvil", no encuentro demasiados elementos de acuerdo. Lo cual resulta también muy interesante (he solicitado la investigación que se referencia con el fin de estudiarla a fondo).

Dejo para un poco más adelante un análisis comparativo de los diferentes discursos académicos y cientificistas sobre la cuestión. Y sobre el uso que de esos discursos hacen los medios generalistas. Creo que contaré con bastantes recursos pues en estos momentos estoy realizando un análisis de contenido (con el Atlas.ti) de todos los artículos académicos sobre estas cuestiones a que tengo acceso (que son bastantes...). Mi análisis del estado del arte me hace ser bastante pesimista sobre cómo se construye la realidad, tanto desde lo académico como desde lo supuestamente informativo...

Copio y traduzco un resumen de mi participación en la Jornada TIC-Joves en Cornellá (fuente: xarxajove):

23 de Abril 2008
Joves i TIC

Ayer el equipo del xarxajove participó en las jornadas TIC Joves que se celebraron en el Citilab de Cornellá y en las que que se miró de dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿qué usos hacen los jóvenes de las TIC?

Alumnos de diferentes IES del Principado y expertos en la materia dialogaron y aportaron datos sobre la cuestión.

Centrándonos en el uso social que hacen se destacó la total implantación de la telefonía móvil entre los adolescentes y los jóvenes, especialmente servicios de SMS y las "llamadas perdidas" afirmando que les ha cambiado la forma de comunicarse. También reconocen que están conectados una media de 2-3 horas diarias a Internet y se discutió si eso era sinónimo de adicción o no. Según los expertos presentes, entre ellos Josep Seguí de JovenTIC UAB, "los adultos no saben bien qué hacen los jóvenes con las TIC y por eso los acusan de adictos" cuando en realidad "no nos encontramos ante tecnologías de la información y la comunicación sino ante 'tecnologías de la relación'". En este sentido, Josep Seguí acusó a los media de criminalizar a los jóvenes a partir de casos puntuales y concretos recordando que los jóvenes adolescentes se gastan una media de 10 euros mensuales en el móvil.

El dato de los 10 euros (y todos los demás) los obtuve de los propios más jóvenes aunque no por medios estadísticos que no son los míos. De todos modos no creo que ningún método mainstream pueda mostrar que se gastan mucho más que eso... entre otras por que no lo tienen :-)

Sigo copiando y pegando (fuente: JOVE.CAT)

Jueves, 24 de abril de 2008
Internet visto por los que siempre han vivido conectados

Conciencia de los riesgos

Los jóvenes hacen servir las TIC sobre todo para comunicarse con los amigos, compartir fotos, vídeos y música y de tanto en tanto, para habitar mundos virtuales. Ante esta constatación, Josep Seguí, psicólogo social, apuntó durante la jornada que el concepto de tecnologías de la información y comunicación ha quedado superado por el de tecnologías de las relaciones. Seguí también destacó la importancia del teléfono móvil como objeto que sirve para definir la identidad de los jóvenes pero también como instrumento hacia el cual tienden a converger las otras TIC, porque permite estar permanentemente conectado, y por tanto, disponible para relacionarse, que es la utilidad más valorada. Los jóvenes son bien conscientes de los riesgos de las relaciones virtuales (malas experiencias, generación de adicción y dependencia), pero conocen las estrategias para protegerse. Unos riesgos que, según Seguí, están sobredimensionados por el alarmismo de los medios de comunicación, la generalización de casos particulares y la impotencia que genera el sentimiento de falta de control entre padres y madres del uso que hacen del móvil y de Internet los hijos.

Padres y madres, escuela, profesores, medios académicos,... en fin lo institucional detentor del poder...

¡Saludos!

Josep

04 diciembre 2008

Deconstruyendo el construccionismo

(Roy Litchenstein)



¡Vaya!


Me ha dado por reproducir obras de Roy Litchestein, uno de mis pintores favoritos. Y por deconstruir cosas... :-)


Hace tiempo leí algo de Latour (disculpad que, en contra de mi costumbre, no ponga la referencia exacta) defendiendo que "construir" algo -un edificio, por ejemplo- es algo que todos tenemos asumido. Creemos normal que nuestras casas hayan sido construidas. Y que nuestros ordenadores, coches y teléfonos móviles hayan sido fabricados, que es una forma de construir (mmmmmm, fabricados... me gusta esta palabra como retórica; la usaré a partir de ahora...). Pero cuando hablamos de lo social, lo natural o lo puramente humano... eso de "construir" o "fabricar" suena más que mal a más de una/o (especialmente a las/os psicólogas/os mainstream o los sociólogos de lo social).


Nuestras mentes, nuestras almas, nuestros espíritus, relaciones, emociones, formas de ser, rasgos de personalidad, gustos sexuales (erotismo), opiniones políticas y cosas así seguramente han sido construidas. Por Lo Social, Lo Colectivo, Lo Espiritual, Lo Biológico o lo que sea...


¿Están bien construidas? ¿Quién es el maestro constructor, el arquitecto, el diseñador? ¿Quién dice si están bien o mal construidas?


Seguramente podemos emitir opiniones sobre lo bien o mal que están construidas nuestras casas, ordenadores, coches, teléfonos... Y podremos encontrar algún que otro juez experto que apoye o desestime nuestras opiniones. Pero, ¿quién nos ayuda a opinar sobre nuestra mente, nuestras emociones, almas, espíritus, sentimientos, relaciones? ¿Los psicólogos? ¿Los sociólogos? ¿Psiquiatras, médicos, profesores, expertos de lo humano y divino, científicos, curas, jefes de estado, el fondo monetario internacional, la universidad, un gurú, una mujer de la vida, un yonki, un artista?


Entonces, ¿de qué sirve -y me pongo en plan utilitarista- que todas esas cosas -y más- sean construcciones?


Ei! Me he puesto muy serio. Voy a buscar en mi hogar electrónico alguna imagen que os haga despertar una sonrisa (del hogar físico no me fío, que no me funciona la calefacción... con el frío que hace por aquí, chéeeeeeeeeee)
¡Saludos!
Josep



16 septiembre 2008

Internet, adicciones y otros rollos macabeos

Hoy he leído en mis dos periódicos favoritos (tengo la mala costumbre de leer la prensa todos los días), El País y Público dos artículos relacionados con uno de nuestros medios de comunicación/ relación.

Estoy intentando escribir a El País, pero no me deja hacer la entrada. Bueno, no pasa nada. Aquí va el artículo.

Y ahí lo que intentaba decir,

"¡No es para tanto caramba!!!

¿Los británicos faltan al trabajo 14 millones de días al año por culpa del correo electrónico? Es mucho, ¿no?

¿Es la herramienta que más problemas provoca en el trabajo? ¿En serio?

¿Tres horas al día dedicadas al correo (profesionalmente)? ¡Ostras!!!

¿Adicción a la conexión? ¿O a la relación?

Los más jóvenes (menores de 25 años) parecen no ver tantas monstruosidades en la conexión y la relación. ¡Menos mal!!!

¿Un 37% leen el mail el baño? Jajajajajajaj (de buen rollito, eh?). ¿Un 12% en la iglesia??? ;-) Alaaaaaaaaaaaaaaaaa.

¿DSM? ¿Nuevas adicciones? ¿e-mail? ¿Videojuegos? ¿Sexo virtual? Insisto, ¿"virtual"?

Uissssss, que cosas que se inventan por ahí...

Me quedo con la última frase del artículo: "Hoy el problema es pequeño para el que será mañana". Ningún problema. El mañana es de los que tienen menos de 25 años hoy. Y ellas y ellos -efectivamente- no ven tal problema. Los que tenemos un poquito más de 25 años podemos preguntarles, aprender de ellos, ver cómo gestionan su estrés ante la comunicación y la relación. Yo no veo tantos problemas. Aprendo.

Por cierto los "consejos" no están mal de todo... :-)

¡Saludos!"


Voy a ver si con el Público tengo más suerte.

Ya os comento algo...

Josep

30 julio 2008

Los objetos: ¿aislantes sociales o amplificadores relacionales?

Resulta que iba eso que digo -y dicen- yo esta mañana andando por las calles de mi -su- ciudad. Iba a ver a algunas personas, a hablar con ellas sobre sus cosas.

Las distancias no eran demasiado largas. No uso coche; sólo el metro -bueno, a veces, taxi- para trayectos largos. Y me gusta andar. De paso hago ejercicio. Y miro cosas a mi alrededor.

Tenía conectado justo en mis oídos el emepetres de mi teléfono móvil nokiaenesetenta escuchando cosas de shakirafitocoti-fitocotishakira y me sentía bien escuchando esa música a las nueve de la mañana, antes de que la justicia -dicen- del calor de finales de julio hiciera imposible cualquier andadura por mi ciudad.

Me he encontrado a mí mismo a gusto aislado del resto de la sociedad; allí tan bien, escuchando mi música, en mi móvil... ¡bonito!

Uisssss. Pues no! No todo es tan mío, ni estaba tan aislado. Más bien todo lo contrario. Estaba absolutamente conectado con un montón de cosas. Formaba parte de una cultura, de una cultura milenaria, de una especie de espiritualidad objetual... la que me relacionaba con mi entorno social a través de un artilugio tecnológico tan sencillo como el móvil.

Los objetos no son objetos; son agentes. Tienen vida. Forman parte de nuestras vidas y de nuestras relaciones. No porque los hayamos construido nosotras/os sino porque estamos creciendo juntas/os.

El emepetres y el nokia... no son porque sí. Son porque nos compartimos. Compartimos nuestras identidades y nuestras construcciones de la realidad. Ellas/os no son nada sin nosotras/os. Y viceversa. No surgieron de la nada. Nosotras/os tampoco. Hemos surgido de una interacción de significados basados en la tecnología, en lo que nos permite construir el mundo como es y relacionarnos con otros seres vivos; también los seres vivos aparentemente objetos y no sujetos.

Están vivos porque significan cosas y porque nos permiten ponernos en relación e interacción con otros vivos. Pensad en la complejidad y variedad de las redes sociales -tan de moda y me alegra que estén de moda- que facilitan los auriculares, lós códigos binarios, las ondas electromagnéticas, las músicas, los electrones, las palabras, los sentimientos, dos manzanas y dos manzanas igual a cuatro manzanas (las matemáticas), los paseos, la espiritualidad, la razón pura y dura. Ciencia, aviones, Budha, mis gafas de leer de cerca. Relación. Ni objetos ni sujetos: relación en proceso de relacionarse.

Por ahora hoy no hay fotos.

Josep

28 junio 2008

¿Qué pasa en la mente?

¿Qué hay en la mente? ¿Dónde está? ¿Qué pasa allí?

Estas no son seguramente preguntas lícitas para un psicólogo social. Más bien habría que plantearlas en un blog de psiquiatría, neurología, psicoanálisis, terapia cognitivo/conductual... Pero algunos psicólogos sociales tenemos una especie de manía epistemológica y nos atrevemos a transitar por espacios que no son propiamente los nuestros. ¿O sí que lo son? Bueno, permitidme intentar plasmar aquí alguna idea.

Probablemente lo primero sería averiguar dónde está la mente. Alguien pensará que estoy tonto o que hoy me he levantado con un ánimo excesivamente provocador. "Hombre, está claro: la mente está en la cabeza!!!". ¿Está claro? ¿Por qué no en los pies? En definitiva son los pies los que nos llevan a algún sitio, los que nos dirigen hacia las y los demás, los que construyen el camino, los que actúan. Sí, sé que los pies no tienen neuronas; pero tienen acción. Actúan, caminan, nos ayudan a relacionarnos con otros pies, con otras mentes. Vale, no afirmo que la mente esté en ellos. Pero reivindico el derecho a poner en duda que mi cabeza sea más importante que mis pies. Al menos en lo que a aspectos mentales se refiere... Y es que dudo bastante que la mente sea sólo una cuestión de neuronas y de interacciones electroquímicas. En mi opinión eso que llamamos mente tiene más que ver con cuestiones culturales, no como construcción cultural -que también- sino como acción cultural.

La mente es algo que se mueve, que no para, que se hibridiza constantemente -y esto me recuerda la hibridación cultural del mexicano García Canclini-. Es algo que tiene que ver con el espíritu colectivo del también mexicano Fernández Christlieb. No soy capaz de imaginar una mente individual, ajena al devenir de los acontecimientos cotidianos. Y estos son fundamentalmente signos relacionales puestos en acción mediante lenguaje.

La mente, como la concebíamos antes, no existe. Si acaso existen las mentes colectivas. Y esto me conduce a analizar otra de las preguntas que me hacía al principio: ¿qué pasa allí? Nada. En la mente tradicional no pasa absolutamente nada. Las mediciones de los niveles de neurotransmisores y asuntos por el estilo son construcciones de laboratorio, que son muchas cosas; no son simplemente "nada", lo sé. Interesantes construcciones que muestran la capacidad de creatividad imaginativa de la propia mente humana, de esa nueva mente basada en la interacción relacional, en el acuerdo científico que hoy es así y mañana asá.

¿Qué hay en la mente? Procesos relacionales de símbolos linguísticos. Y esos procesos, obviamente, están fuera, en la interacción con otras personas. Y alguien, aún estando básicamente de acuerdo conmigo, me dirá que los símbolos son también imágenes, músicas, sensaciones,... Sí, imágenes, músicas y sensaciones que no son nada si no se pueden explicar, interpretar (no en un sentido psicoanalítico, sino más en el de Brunner). Lo de los procesos relacionales lo aprendí de Gergen, por cierto.


Josep

Algunas interesantes (en mi humilde opinión) referencias,

Bruner, J. (1986) Actual Minds, Possible Worlds. Cambridge: Harvard University Press.
Bruner, J. (1991) Actos de significado. Más allá de la revolución cognitiva. Madrid: Alianza.
Fernández Christlieb, P. (2004) La sociedad mental. Barcelona: Anthropos.
Fernández Christlieb, P. (2006) El concepto de psicologóa colectiva. México: UNAM.
García Canclini, N. (2001) Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir en la modernidad. Barcelona: Paidós.
Gergen, K.J. (1994) Realidades y relaciones. Aproximaciones a la construcción social. Barcelona: Paidós.
Wertsch, J.V. (1998) La mente en acción. Buenos Aires: Aique.

22 mayo 2008

¡Bienvenidas y bienvenidos al Carmaval total!!!


...al carnaval dialógico, al de la heteroglosia en acción!

"Todos estos ritos y espectáculos organizados a la manera cómica, presentaban una diferencia notable, una diferencia de principio, podríamos decir, con las formas del culto y las ceremonias oficiales serias de la Iglesia o del Estado feudal. Ofrecían una visión del mundo, del hombre y de las relaciones humanas totalmente diferente, deliberadamente no-oficial, exterior a la Iglesia y al Estado; parecían haber construido, al lado del mundo oficial, un segundo mundo y una segunda vida a la que los hombres de la Edad Media pertenecían en una proporción mayor o menor y en la que vivían en fechas determinadas." (Bakhtin, 1965/2001, pág. 5)

Lo fenomenal ahora es que el carnaval y sus derivados -la mascarada, la comedia de enredo callejera ("the farcical street comedy", Bakhtin, 1929, pág. 156)- no es un mundo aparte del oficial que se vive en determinadas fechas. Lo sensacional es que ahora la mascarada y la comedia de enredo abastan todo el mundo de la vida. De la, digamos, material y también de la global. La ciudad, como contenedor de lo institucional, lo comunitario y lo artístico; de los lugares, espacios, no-espacios y espacios abandonados, es el escenario por propio derecho de lo carnavalístico y de lo carnavalesco.

Lo carnavalístico, lo carnavalizado, se inserta en la trama vital dialógica, como "abrupt changes of fate, mystifications, and so on (...) everyday life is drawn into the carnivalized action of the plot; the ordinary and constant is combined with the extrordinary and changeable." (Bakhtin, 1929, pág. 158). Sin duda, el carnaval ciudadano tiene su cara trágica; pero sus protagonistas somos fundamentalmente payasos, actores cómicos, portadores de máscaras de la risa. Es más bien tragicómico pues los dualismos ya han desaparecido. Los personajes y los sitios que aparecen y desaparecen en las interacciones cotidianas no son símbolos, no son referencias; son "nosotras/os mismas/os" en el carnaval identitario. No en un mundo esencialmente monádico a lo Spinoza, sino esencialmente heterogéneo, quiero decir, socialmente heterogenético.

Quieran o no el carnaval mundial -global- excluye necesariamente los dogmatismos, los absolutismos y los estereotipos. Y los excluye porque estos pretenden parar los tiempos y los espacios. El carnaval no. No hay un principio y un final. Todo son principios (¿qué otra cosa puede ser "todo" si ya no existe el tiempo ni el espacio de la vieja Identidad?), inicios, nacimientos y renacimientos de la gente que pasa, de todo lo que pasa. El mundo sólo "es" en el futuro. Pero no en el futuro espacio-temporal, sino en un futuro que nos inventamos a cada momento, ya que "Everything requires change and rebirth. Everything is shown in a moment of unfinalized transition." (Bakhtin, 1929, pág. 167). La transición dialógica, heteroglósica y polifónica es a lo único[1] a que podemos asirnos: al proceso, como he dicho ya en algún otro sitio.

Lo tragicómico es muchas veces cruel, pero enormemente divertido las más. La realidad ya no es espacio de acción, sino de interacción. ¿Qué sentido, sino, tienen las máscaras, las comedias, las payasadas y los juegos malabares? Desde luego, no hay lugar para la soledad, pero tampoco para el aislamiento. La utterance entre el Self y el Other lo impiden. La locura medieval, el individualismo romántico y el racionalismo moderno ya no tienen lugar en la realidad social postmoderna contemporánea. Ahora "todo" es una amalgama lovecraftiana -pero sin terror, si es posible- de olores, flujos y reflujos, espacios, imágenes, idiomas, sabores, tiempos, salivas, chistes, idas y venidas, ilocuciones y perlocuciones, en la que "todo" es posible. La magia ya no existe porque se ha materializado en el carnaval total.


[1] No sé muy bien cómo, pero lo intuyo.


Josep

Bakhtin, Mikhail M. (1929/1984): Problems of Dostoevsky's poetics. Minneapolis: University of Minnesota Press.
Bakhtin, Mikhail M. (1934-1941/1981): The dialogic imagination. Four essays. Austin: University of Texas Press.
Bakhtin, Mikhail M. (1952-1971/1986): Speech genres & other late essays. Austin: University of Texas Press.
Bakhtin, Mikhail M. (1965/2001): La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de Francois Rabelais. Marxists Internet Archive. http://www.marxists.org/espanol/bajtin/rabelais.htm. Fecha de revisión enlace: 28/12/2003.
Holquist, Michael (1986): Introducción a Mikhail M. Bakhtin, Speech genres & other late essays. Austin: University of Texas Press.
Holquist, Michael (1990): Dialogism. Bakhtin and his world. Londres: Routledge. 2ª ed., 2002.
Reynoso, Carlos (1998): Presentación de 'El surgimiento de la antropología posmoderna'. Barcelona: Gedisa.
Seguí, Josep (2003): Tú darme diez euros y yo darte gustito. Hacia una etnografía cotidiana de la ciudad. Sin publicar. València.

01 mayo 2008

Niños, adolescentes, jóvenes... e internet

Leo en el ciberpaís una entrevista con mi paisana la consultora Mar Monsoriu sobre las interacciones de niños, adolescentes y jóvenes con internet y otras Tecnologías de Relación, "La fijación de menores con Internet desconcierta a padres y educadores". Mar publicó a finales de 2007 un libro sobre la cuestión, "Técnicas de hacker para padres".

No he leído el libro (lo haré la semana que viene) y desconozco cuáles son exactamente los métodos que ha usado en su trabajo ni las referencias y marco teórico en que se encuadra el mismo. Así, no dispongo de la información suficiente como para evaluar la validez científica de los descubrimientos que Mar saca a la luz. No soy quien para hacer dicha evaluación. Y estoy absolutamente convencido de que la investigación ha sido llevada a cabo con la rigurosidad propia de este tipo de descubrimientos.

Con toda la humildad del mundo, sin embargo, me permito discrepar de algunas de las afirmaciones que he leido en la TFT de mi ordenador.

Mar "... describe la creciente dependencia de Internet de los menores" y en el ciberpaís aseguran que Proyecto Hombre dice: "Chavales que se pasan más de 12 horas de cara a un videojuego y chicas obsesionadas por el Messenger que se levantan de madrugada para chatear cuando sus padres duermen. Estadística en mano, hay un incremento de la adicción al ordenador, Internet, los videojuegos y el móvil en menores de todo el mundo". No se referencian esas estadísticas.

Me sorprende.

Durante las investigaciones que realizamos durante tres años sobre la cuestión en el grupo de investigación al que pertenezco, JovenTIC, no detectamos, al menos de una forma generalizada, ese tipo de adicciones. En el día a día de mi tesis doctoral sobre adolescentes y móviles, tampoco las veo. La semana pasada, durante la jornada sobre jóvenes y TIC del citilab de Cornellá, los adolescentes comentaron que no pasaban más de dos horas, como media, conectados a internet -messenger, chats, ...-. Desde luego, no voy a defender ningún tipo de Verdad absoluta, pero en mis investigaciones -y en las de mis colegas; tanto del grupo de investigación como de otros del Departamento de Psicología social de la UAB- no hemos visto muchos casos -creo que ninguno- en que un niño, adolescente o joven esté conectado a internet o a un videojuego 12 horas al día. Ni que una niña, adolescente o joven se levante por las noches a chatear. Al menos de forma regular.

El objetivo de mi tesis doctoral es, precisamente, averiguar por qué se generalizan este tipo de afirmaciones desde los medios de información masivos. También desde las publicaciones especializadas como el libro de mi paisana. Tengo mis hipótesis, pero prefiero no hacerlas públicas hasta que no disponga de más información (mucha más!!!).

Me llaman la atención frases como:

"Cuando se aborda el tema del uso del ordenador y el teléfono móvil los niños y adolescentes suelen cerrarse en banda y de poco sirve intentar sonsacarles con ardides paternales". Pues a mí -ni a mis colegas- no me ha pasado nunca eso. A lo mejor es que no voy con ardides paternales...

"Cuando la comunicación falla, la alternativa que les queda a los padres es convertirse en un verdadero espía informático, ya que, al igual que los 'hackers' buenos, el objetivo de los padres tiene que ser detectar las vulnerabilidades de sus hijos y protegerlos mientras les enseñan a hacer un uso adecuado de las nuevas tecnologías". Vaya...

"Después de estudiar el tema en profundidad, la autora señaló algunos de los principales peligros que los menores pueden encontrarse en la red. El principal es lo que Monsoriu denomina la "hipercomunicación virtual" con los compañeros de colegio o instituto. Cuando vuelven a casa del centro educativo, los menores continúan comunicándose a través del ordenador y olvidan, por ejemplo, hacer los deberes, lo que acaba repercutiendo en su rendimiento académico". ¿Un peligro la hipercomunicación? ¿Qué es 'virtual'? No veo que dejen de hacer los deberes. Al contrario, usan internet para hacer los deberes. Por cierto, un estudio de la UOC/IN3 mostró que lo que los niños/adolescentes/jóvenes dejan de hacer para conectarse a internet es ver la tele. No tengo nada contra la tele, pero bueno...

"Este abuso puede desembocar en un "comportamiento adictivo", que se manifiesta sobre todo en los chicos con su extremada afición a los videojuegos o juegos de rol on-line mientras que las chicas se decantan por los chats, primero con su círculo de amistades ero "una vez que adquieren ciertas destrezas pueden comenzar a hablar con quien no deben".". ¿Quienes? ¿Cuántos? ¿Dónde? ???

"Los peligros que esconde al red están muy condicionados por la edad de los usuarios. Una de las prácticas que afecta a los preadolescentes, de entre 12 y 13 años, son las "ciberprácticas sexuales de riesgo", advirtió la autora." ¿Qué son prácticas sexuales de riesgo? Me estoy perdiendo...

Finalmente, "... el libro incluye desde las "soluciones más sencillas hasta un nivel de seguridad militar". ¿Nivel de seguridad militar? Caramba...

A lo mejor no es tan grave... Si se me permite, copio un par de párrafos de mi capítulo sobre adolescentes y llamadas perdidas en el libro "Jóvenes en cibercafés..." referenciado en este blog,

(las más jóvenes...) "Construyen cultura mediante la relación. Se sienten plenamente inmersas en el aparato tecnosocial de la comunicación móvil; lo consideran absolutamente natural; forma parte de su mundo. Los objetos son lo tecnológico que construye ese mundo, su yo y su sociedad en un maremágnum que estructura las articulaciones de su imaginario tecnosocial en el sentido de John Shotter (ver cita), no en uno psicoanalítico.

Lo importante, como di
ce Howard Rheingold (2002), no es que con el celular hacen moviéndose lo que antes hacían en sus escuelas, en sus casas, en los cibercafés. Lo importante es que con los teléfonos móviles los jóvenes hacen, y harán cada vez más, cosas nuevas." (pág. 255).

Y del mismo libro (hay
otras referencias en este mismo blog; pero por centrarme un poco) Joel Feliu dice:

"Mientras los jóvenes se lo pasan de miedo parece ser que los adultos pasan miedo. O deberíamos decir miedos, puesto que son varios los motivos que provocan en los adultos desconfianza, sospecha, desasosiego, recelo o cualquier otra de las formas que toma la preocupación que provoca lo desconocido en manos torpes, como se cree que son las de los jóvenes" (pág. 103)

"El problema tiene su origen en la construcción social de
los niños como necesitados de protección y por lo tanto sujetos al máximo control posible. (...) Pero, para saber manejarse en estos espacios tecnológicos, hay que tener una cierta práctica y esa práctica no la tendrán los niños a los que se haya alejado 'por su bien' de la consola de videojuegos o de Internet" (pág. 141).

Finalmente -pero no
definitivamente- Adriana Gil dice en el mismo libro:

"Este marco nos permite arriesgar una primera conclusión importante: el constructo de 'joven' queda profundamente modificado en sus sentidos más tradicionales cuando estamos hablando de jóvenes usuarios de TIC. Eso ocurre porque su grado de maestría y la integración que muestran muchos jóvenes en las tecnologías, cambia su posición y su rol en nuestra sociedad". (pág. 71).

Bueno, supongo que p
untos de vista alternativos a los mainstream son posibles...

Mar, si lees estas líneas y te apetece, cuando quieras hablamos ;-)

¡Saludos!!!

Josep

26 abril 2008

Jóvenes, TIC,s, identidad y relación



















Hola!

Ya estoy de vuelta de la jornada del citilab-Cornellá. Más tarde pondremos algunas fotos del evento. De momento ahí va el guión de lo que fué mi participación en el mismo, en representación del grupo de investigación JovenTIC.

¡Muchas gracias a los organizadores y participantes!!!

Josep

El teléfono móvil, ¿una cuestión de identidad?

1.- Introducción

¿Qué es la identidad? Lo que nos hace diferentes a los demás (punto de vista clásico de la Psicología)

La personalización del móvil como ejemplo de la personalización individual que constituye la identidad

Es una forma de expresar al exterior –a los demás- lo que llevamos en el interior, nuestra “forma de ser”

Tipos de personalización (customización),

- El modelo de móvil

- La compañía

- Tonos y politonos

- Carcasas

- Fondos de pantalla

- Juegos

- Pegatinas

- Adornos

2.- ¿Qué és la identidad sin relación?

Pero… (punto de vista de la Psicología crítica),

No es posible identificarse a una/o misma/o sin compararse con los demás, sin identificarse con un (o varios) determinado grupo social

Esta comparación nace dentro de una forma de relacionarse con este grupo social

Un punto de vista alternativo (o, para algunos, complementario) al de la Psicología clásica manifiesta que la identidad es lo que compartimos con los demás, con determinados grupos sociales mediante símbolos, incluyendo las palabras

El teléfono móvil és una herramienta (dentro de las diferentes TIC) que posibilita esta relación

3.- Todo el día (y la noche) conectados…

El móvil permite la relación constante, independientemente del lugar, el espacio e, incluso del tiempo

La diferencia fundamental con otras TIC es, entonces, la disponibilidad constante para la relación

Incluso cuando desconectamos el móvil (en clase, por la noche,…) estamos pendientes de él. Y en cuanto lo conectamos siempre tenemos alguna perdida o sms

4.- ¿Dependencia, adicción?

Algunos expertos y medios de información observan que este “estar pendientes” genera dependencia e incluso adicción al móvil, como si se tratara de una droga

Y detectan que esta adicción es prácticamente generalizable entre los jóvenes y adolescentes

Un adulto, ¿es adicto al ordenador o al móvil porque pasa la mayor parte de su tiempo de trabajo –y en muchos casos de ocio- conectado?

5.- ¿Comunicación o relación?

En todo caso los jóvenes –y algunos adultos- estarían enganchados, serían adictos a la relación

La relación forma parte del proceso de hacerse persona –personalizarse-; de identificarse –construir identidad-. Y también de socializarse, de hacer una sociedad que es responsabilidad vuestra, de los más jóvenes

Pero, además, es algo natural. Los jóvenes habeis nacido con las TIC (de hecho el teléfono móvil tiene prácticamente la misma edad que muchas/os de vosotras/os), como para muchos adultos son naturales la televisión, el coche o el avión (y no lo eran para sus padres)

6.- Móviles y otras Tecnologías de Relación

Los móviles y otras Tecnologías de Relación (internet en general, chats, messenger, blogs, fotoblogs,…) generan muchas veces miedos en los más mayores, en parte por la generalización en los medios de información de determinadas noticias muy puntuales y porque son una vía de escape al control que los padres quieren ejercer sobre los comportamientos y redes de relación de sus hijos

El desconocimiento de lo que está haciendo un joven y de cómo lo hace también genera miedo e incertidumbres. Puede ser que esta sea la primera vez en la historia de la humanidad en que los jóvenes saben más de alguna cosa que los mayores…

05 abril 2008

Una conversación sobre fotografía, semiología, cultura... y otras cosas

Mirar una fotografía ya no es lo que era. Los viejos tiempos en que creíamos que una foto era una representación objetiva de la realidad han pasado. Ahora sabemos que es bastante más que eso; que es una nueva realidad. Para analizar una fotografía determinada -y generar debate- he decidido citar en mi casa a unos cuantos especialistas en diversas materias –filósofos como Michel Foucault y Jacques Derrida; semiólogos como Roland Barthes y Mikhail Bakhtin; y etnógrafos como Stephen A. Tyler-, mostrarles la fotografía y dejarles discutir entre ellos. Esta es la transcripción parcial –y resumida- de la conversación.

Seguí.- Tras las presentaciones y, una vez explicada mi intención, antes de mostraros la fotografía, ¿cuál es vuestra percepción acerca de la imagen fotográfica en general?

Foucault.- Para mí todo es una cuestión de relaciones de poder. No podemos escapar a él. Desde el momento en que dos individuos se interrelacionan el mecanismo del poder se pone en marcha de forma que, de una u otra manera, termina materializándose en relaciones de dominación. Este mecanismo no escapa a la forma como nos relacionamos con una fotografía. Mediante ella estamos representando visualmente al otro.

Derrida.- Sí, ¿pero cuál es el trasfondo; qué hay más allá de lo implícito de la imagen? Deconstruir un texto, superar sus márgenes, es complicado. Pero aún más lo es una imagen. La hibridación textual es, muchas veces, explícita; la visual es implícita. No necesita explicarse, lo que dificulta su deconstrucción.

Foucault.- Ese es, precisamente, el motivo de mi ánimo problematizador extremo. Ahondar en lo evidente.

Barthes.- Como sabéis, lo mío son más las palabras y las imágenes que las ideas. Entiendo vuestros planteamientos; pero me interesa más la búsqueda de los significados de las cosas; socialmente compartidos para facilitar la comunicación. Vosotros sois filósofos; yo un humilde semiólogo… Lo primero que hago ante una fotografía es ver qué me transmite en relación con su contexto. ¿Por qué esa imagen para ilustrar el qué? ¿Cuál es el entorno social en que se realizó? ¿Con qué intención? ¿Cuáles son sus significados?

Tyler.- Creo, amigo Roland, que estás hablando de cultura. Y ahí, como antropólogo y etnógrafo, soy yo el especialista. La cultura no es otra cosa que símbolos –lingüísticos, visuales o imaginarios-. Y el problema es: ¿cómo los interpretamos? Mi interés está más allá de la interpretación: en la evocación. Una imagen, al disponer de pocos elementos explícitos –en esto estoy de acuerdo con Jacques- no puede querer decir una sola cosa. Su interpretación depende del contexto en que se sitúe, efectivamente. Pero, ¿Qué evoca en el que mira? ¿Cómo se inter-relaciona con la fotografía?

Bakhtin.- Creo que das en el clavo, Stephen. Muchos antropólogos y psicólogos sociales y culturales están haciendo suyas mis ideas –como semiólogo y analista literario- en torno a la poliglosia. Contestaría tu pregunta diciendo que cada uno se relaciona de una forma diferente, poliglótica. Cada interacción humana significa –evoca, si quieres- una cosa diferente.

Seguí.- Bien, tras esta breve toma de posiciones, ahí va la fotografía en cuestión,

Foucault.- La relación de poder es evidente…

Derrida.- …sí, basada en la diffarance

Foucault.- Déjame continuar, querido colega. Es demasiado evidente. La diferencia entre los actores –los blancos y los negros; los europeos y los nativos- es clara. Y hablo de la diferencia física, Jacques, más que de tu concepto de diffarance simbólico-temporal. Y es precisamente esa evidencia la que me hace dudar de la corrección en la interpretación del mensaje visual. En términos de poder, ¿quién es aquí el dominador y quién el dominado?

Barthes.- Sí, demasiado evidente.

Tyler.- Quizá las diferencias culturales entre los dos personajes europeos y los nativos son tan grandes que no nos es posible comparar. Sus taxonomías se sitúan a diferentes niveles.

Bakhtin.- Lo que enlaza con mi propuesta de la poliglosia… Son dos discursos diferentes que se encuentran, ¿serán capaces de juntarse?

Foucault.- En realidad, nada nos dice que sean los europeos los que estén dominando en la relación de poder. De hecho, no llevan armas; los nativos sí. Quizá la fotografía nos está contando la historia de un asesinato, del ejercicio final de la dominación. Si los nativos deciden atacar a los europeos, difícilmente van a poder defenderse con champagne, velas y frutas…

Seguí.- Claro, aquí estamos estableciendo –al menos, y con permiso de Mikhail- interacciones entre tres tipos de grupos sociales: los nativos, los europeos y nosotros mismos. Me parece interesante y original –problematizadora- tu propuesta, Michel. Sí, nuestra manía etnocentrista nos lleva al extremo opuesto. Quizá los nativos no se sientan dominados por la ética y la estética de los actores blancos (de piel y de ropa). Quizás en ese momento estén pensando: “están tontos; ese no es el tipo de ropa ni los apeos más adecuados para un picnic en la sabana…”. Quizá se están preguntando: “¿qué hacen los europeos aquí, aparte de, seguramente, el ridículo?”.

Derrida.- Sí, Josep, pero ahora mira la fotografía como europeo (que, por cierto, es lo que eres). El centro de atención no está en los nativos, ni en sus ropas y lanzas; ni en la sabana. Está en el discurso blanco que, por cierto, me recuerda a mis comentarios sobre el más allá de los márgenes blancos del texto filosófico. Aprecio tu interés por situar el centro en lo nativo, por el exotismo de la gente de la sabana. Pero ¿qué esconde la blancura, la pulcritud de lo occidental?

Barthes.- Bueno, Jacques, hay algo, en mi opinión, que no puede escapar a nuestro análisis: la simbología sexual. Los nativos no parecen estar preparando ninguna relación erótica. Sin embargo, los blancos están a punto para algo más que para un picnic… especialmente ella: la abertura de la falda, los hombros descubiertos… Cuando preparé el prefacio para el cómic Historie d’O de Guido Crepax puse en evidencia que el erotismo, incluso la pornografía, son un acto de comunicación extrema. El auténtico órgano erótico de O es la oreja. En el sexo todo es escucha. El posible picnic sexual no requiere de interpretaciones –ni mucho menos de las propias de la vulgata psicoanalítica-, sino que es sólo eso: dos humanos que se hablan y escuchan, exactamente igual que estamos haciendo con esta imagen.

Bakhtin.- El monólogo es imposible. Las palabras y las imágenes no pertenecen a nadie, ni a los nativos, ni a los blancos, ni a nosotros. Se crean en el momento. Y desaparecen para reaparecer en otro momento, en otras circunstancias. Esta misma fotografía no existía hace unos minutos cuando nadie la estaba mirando. Ahora está ahí. Pero dentro de un rato ya no será la misma porque su significado habrá cambiado. Ya lo ha hecho desde que Michel ha hablado de las relaciones de poder implícitas en ella. Nuestro diálogo –también el de la imagen- es multidireccional y por eso poliglótico. Los signos visuales forman parte indisoluble del carnaval dialógico constructor de realidades. Dices, querido Roland, que el picnic erótico al final es sólo eso: dos humanos que se hablan y escuchan. ¡Y eso es mucho! Los símbolos de la fotografía tienen significados diferentes según quien los re-construya…

Barthes.- … sí, eso es la polisemia, que se institucionaliza a través de un contrato colectivo semiótico. En algo estamos de acuerdo: todos vemos las lanzas, las ropas de los nativos, las de los europeos. Hay dos institucionalizaciones del símbolo. No hay ninguna lógica natural que imponga una forma de institución a la otra mientras se mantengan en el nivel puramente simbólico, o sea mítico. Pero, cuando los símbolos se desmitifican en las prácticas cotidianas, se politizan, imponiendo su valor…

Foucault.- … valor de poder. Los símbolos ahora políticos facilitan a los individuos tecnologías que representan diferentes matrices de razón práctica que les permiten actuar sobre la producción de significados, la manipulación, los signos, el poder y el sometimiento, y el yo. Política en estado práctico. Manipulación. Dominación. Quizá ahora ya no importan las lanzas; ya no es práctico suponer cómo será la historia; sino cómo fue. Ahora se hace patente la necesidad de hacer una arqueología lo más extensa posible sobre cómo se llegó a preparar el escenario simbólico que nos lleva directamente a lo político…

Derrida.- …lo político como manifestación de lo institucional, de lo evidente. La hibridación entre lo político y lo mítico construye el gran monstruo social de la opresión. El mito es lo imaginario; la política lo normativo. Son dos organismos que se yuxtaponen normalizando lo que no tiene sentido, como en la fotografía. Vista en el contexto de la revista Hola! todo es normal. Si la desnudamos, si la despojamos de su argumento narrativo, de las intenciones del autor, queda patente la diffarance, todo lo que estáis comentando acerca del poder, el sexo, la dominación, la poliglosia… Todo lo que nos conduce a un mundo de significados que no nos paramos a explorar en nuestros contactos diarios con miles de imágenes (y de palabras) absolutamente integradas en nuestra cotidianeidad como ser.

Seguí.- Bueno, estoy un poco anonadado. La verdad es que no esperaba que las cosas fueran por estos caminos. No sé, quizá pensaba que nos centraríamos más en cuestiones en torno a la globalización cultural, el africanismo…

Foucault.- ¡Protesto! No otra cosa estamos haciendo al hablar de lo mítico cuando su poder se impone políticamente…

Seguí.- Sí, seguramente tienes razón. Stephen, estás muy callado. Quizá tu punto de vista de etnógrafo afine más esas cuestiones a que me refiero, a pesar de la protesta de Michel…

Stephen.- Ya … y tengo mucho que decir. La cuestión es que ninguna cultura ha mostrado nunca su superioridad sobre otra, excepto imponiéndola por las armas (o la economía). Estoy de acuerdo con esa distinción entre lo mítico propio de las culturas y su degradación en lo institucional cuando, por simple contacto, la diferencia ha de imponerse. Quizás es la dominación de la diferencia, Michel. Pero los discursos irreflexivos sobre la globalización o el enfrentamiento entre culturas son peligrosos. Si –con todo nuestro mejor ánimo- nos despojamos de los propios mitos podemos perder esa capacidad cognitiva de apreciar y usar los instrumentos psicológico-culturales que tenemos a nuestra disposición. De mis años de antropólogo en la India y editor de American Anthropologist os podría contar multitud de situaciones en que nuestro imaginario colectivo no tendría ningún sentido. Y viceversa. En aquellos años comparé las taxonomías de la vida cotidiana de diferentes grupos culturales indígenas. Imposible encontrar nexos de unión. Cada cultura tiene su forma peculiar –y seguramente intransferible- de modificar el mundo, de construir sus mitos, de hacer su política. Sí que tenemos cosas en común: el uso de símbolos visuales y sonoros; el saber que las cosas funcionan. Pero ese saber se dificulta cuando intentamos averiguar cómo funcionan. Conforme intentamos aunar el saber que con el saber cómo acerca del otro nos alejamos de su comprensión, en tanto que estamos institucionalizando algo que no es institucionalizable. Lo politizamos, lo dominamos. El pensamiento institucional –racional- propio de los occidentales es enemigo del experimental, del explorativo, del creativo. Por eso me gusta más la evocación etnográfica como experimentación, exploración y –sobre todo- creación. Es imposible –además de una indignidad- hablar en nombre de otros. Un antropólogo habla de sí mismo; un fotógrafo también. Sí, me refiero al sí mismo multi-identitario de la postmodernidad, tranquilos. Pero lo que quiero decir es que nunca habla del otro, ni en nombre del otro. La representación del otro es una falacia. Tomé prestadas de Clifford Geertz –con quien, como sabéis, estuve intelectualmente enfrentado hace unas décadas- sus reflexiones sobre la escritura etnográfica. Ni esta –ni la fotografía, ni el vídeo- pueden hacer otra cosa que dar de fe de que el antropólogo estuvo allí. Poco más…

Seguí.- … y poco menos, maestro Stephen! Por cierto, invité a Clifford a esta reunión, pero no ha podido venir pues le coincidía con una conferencia. Bueno, el tiempo va apremiando. Desde luego, han aparecido aquí ideas más que llamativas sobre lo que una simple fotografía puede llegar a decir. Me gustaría invitar a uno de vosotros a cerrar la sesión. No sé, ¿quizá tú, Roland? Al fin y al cabo eres el que más te has ocupado a lo largo de tu trabajo de la semiótica de la imagen.

Barthes.- Pues gracias por esta oportunidad. Todo el lenguaje –también el visual- es un metalenguaje en el sentido de significado de segundo sistema, el que no tiene connotaciones empíricas; y precisa de su análisis a través de los códigos de primer sistema para hacerse explícito. Voy a resumirlos,

El código hermenéutico, que tiene que ver con los enigmas de la narración y cómo se van desvelando gradualmente. Esos enigmas se hacen patentes a través de la interpretación de los símbolos: la abertura de la falda de la mujer evoca (Stephen) un significado sexual; las lanzas de los nativos (Michel) una posible agresión/dominación.

El sémico es el que crea personajes y ambientes, digamos, estereotipados, por ejemplo, la masculinidad y la feminidad o, en este caso, la “africanidad” o “europeidad” de los personajes. Y los estereotipos son, seguramente, asunciones simbólicas del poder (Michel) institucional/cultural. Quizá son los estereotipos los que están muchas veces más allá de lo normal social, de la hibridación (Jacques) entre el mito y lo institucional.

El simbólico se basa en las asociaciones clásicas que conducen el hilo de la narración. Asociaciones culturales (Stephen) con sistemas de significación que construyen la base de la vida social. No nos sorprende que la pareja esté de picnic; lo que nos llama la atención es el contexto; eso es lo que nos hace preguntarnos por su simbología.

El código cultural se refiere fundamentalmente a las características psicosociológicas comunes de los personajes. La identidad cultural de los protagonistas de la historia, historia que se construye en una multitud de niveles (Mikhail, Stephen) poliglóticos.

El proairético construye las tramas o argumentos de la historia. Si en todos los demás nosotros hemos estado presentes, aquí nos hacemos patentes en cuanto que los científicos sociales somos auténticos co-constructores de las tramas y argumentos de la historia…

La conversación fue mucho más larga; horas y horas. Pero he querido resumir aquí parte de lo que se dijo. Espero que haya sido del agrado y el interés de las lectoras y lectores. Desde luego, una simple fotografía da mucho de sí…

Josep

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"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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