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26 julio 2013

¿Teorías de la Mente? Apuntes críticos

Fotograma de "Metrópolis" de Fritz Lang
(Entrega a cuenta de un ensayo en curso sobre Psicoanálisis y Construccionismo social)

"Las Interpretaciones intencionales de identidad son fundamentales para la práctica narrativa. Esto es algo que a menudo coloca a la terapia narrativa lejos de los enfoques psicodinámicos, y nos conecta con otras tradiciones donde se anima a la gente a conectarse con lo que es más importante para ellos. La Interpretación intencional es también lo que subyace en lo ausente pero implícito."

Peggy Sax. Founder of the Narrative Practice & Collaborative Inquiry (NPCI) Study Group.

Lo que nos aleja, entonces, de estos enfoques psicodinámicos desde el Construccionismo social (CS; Prácticas narrativas y colaborativas, terapias postmodernas, diálogos generativos y abiertos...) es una cuestión de base sobre la que estoy trabajando en estos momentos: la Teoría de la Mente, como teoría, a su vez, de Identidad (obsérvese, por favor; digo "de", no "de la").

Mientras el Psicoanálisis y los enfoques psicodinámicos tienen una potente y dominante Teoría de la Mente, el Construccionismo social simplemente no la tiene. O, quizás, tiene "muchas" teorías sin que ninguna prevalezca sobre las demás. Así, la distancia entre, por ejemplo y como señala Peggy, una conceptualización de lo mental-identitario como fuertemente determinado por lo inconsciente, hasta una en la que identidad se interpreta intencionalmente es larga, constituyendo una rica diversidad de opciones, a gusto muchas veces del consumidor (el investigador, el terapeuta, quien consulta,...). Sé que esto suena tremendamente mal a los abogados de una Psicología Científica (como, por ejemplo, la cognitiva); probablemente también a los de una psicodinámica. Y, aunque no disponen de una sólida Teoría de la Mente, sí sobre cómo se debe vivir, quizá tampoco guste mucho a orientaciones humanistas.

Lo "ausente pero implícito" no es, en ningún caso, lo inconsciente. Es, en todo caso, algo que no se hace presente intencionalmente. La intención en la construcción de aquéllo más íntimo y que más nos diferencia de las/os demás -Identidad- es agentiva, liberando al ser humano de lo inconsciente; auténtico cajón de sastre en el que cabe todo lo que no entendemos sobre nosotras/os mismas/os."

He de decir, por cierto, que esta Teoría de la Mente (y de la Identidad) psicodinámica a que me refiero es, como otras (por ejemplo la cognitiva), muy potente, como digo, y está MUY bien estructurada (como la cognitiva, por ejemplo). Eso es todo un mérito. La cuestión es que ninguna de ellas ha sido nunca demostrada, ni lo será. Como ninguna otra, ni siquiera la neurológica, aparentemente más "dura". 

¿Y qué? 

Pues que adoptar una u otra (o ninguna) Teoría de la Mente (y de la Identidad) -también las multi-teorías o no-teorías propias del Construccionismo- tiene sus evidentes consecuencias en la práctica "psi"... 

¿Cuáles? 

Continuamos..
.
Josep Seguí. NCPI Study Group Member.

27 febrero 2011

El yo...



Atención al minuto 5:24. Wilhelm Reich pensaba que "... la neurosis se debía a la falta de buenos orgasmos o a su ausencia". !!!

Saludetes,

Josep

10 octubre 2010

Psicoanálisis: MUY INTERESANTE!

(Imagen: encontrada en internet)

Tras unas semanas con una "baja" actividad en el blog vuelvo a él y me encuentro este interesantísimo comentario de Jordi de Barcelona. Me invita no a contestar, sino a generar una entrada nueva, con permiso...

¿Se ha psicoanalizado usted? ¿ no?
què sorpresa, nunca lo habría dicho.... .... ....
que raro, alguien hablando sobre algo que no conoce bien.....


- No, no me he psicoanalizado. Ni -con todos los respetos- falta que me hace. Ni pienso hacerlo.

Conoce usted toda la teoría psicoanálitica? La conoce bien? Toda su evolución? Lacan, etc.? ¿o se quedó usted en los conceptos surgidos hace UN SIGLO y sin entender su amplitud y desarrollo?

- Sí, conozco bien toda la teoría psicoanalítica. Mis estudios universitarios lo avalan. Y también mis lecturas de los textos de Freud, Lacan y otras/os. Y mis discusiones constructivas con colegas de esa orientación. Pero reconozco humildemente que no entiendo "su amplitud y desarrollo". Si me lo puede explicar se lo agradeceré y tal vez cambie mi punto de vista...

Critica usted el psicoanálisis real, el de verdad, o el psicoanálisis hecho tópico por el desconocimiento voluntario de sus significaciones en usted mismo?

- ¿Me puede explicar qué es el "psicoanálisis real, el de verdad?" Gracias.

- Me puede explicar en qué se basa para decir que critico "... el psicoanálisis hecho tópico por el desconocimiento voluntario de sus significaciones en usted mismo?" Muchas gracias.

Freud está superado, por la misma evolución de la teoría i la práctica psicoanalíticas... pero el pobre y muy incompleto conocimiento des de esferas que no se someten a él y que por lo tanto no pueden apreciarlo bien, se quedó atrás, muy atrás, ni más ni menos que en su fundador. Sorprendente...

- Este párrafo no lo he entendido en absoluto. Pero, por lo poco que intuyo, le hago explícito que yo no me someto ni a las esferas de Freud ni a las de nadie.

Lo que más me sorprendre es que alguien tenga interés hoy en día en "desmontar" la teoría psicoanalítica.... eso es muy fácil. Nadie reconoce actualmente los valores científicos, prácticos, terapéuticos, útiles, del psicoanálisis. Lo difícil hoy en día es defenderlo y hacer entender su valor.

- Está Usted en el espacio adecuado. Le invito respetuosa y afectivamente a que "remonte" la teoría psicoanalítica, por difícil que sea. Espero que muestre "los valores científicos, prácticos, terapéuticos, útiles, del psicoanálisis". No tenga miedo. Si tiene todos esos valores no debe de ser tan difícil "defenderlo". Hágalo sin tapujos. Seguro que las/os lectoras/es de este blog le agradeceremos enormemente que nos facilite "entender su valor".

Criticarlo es muy fácil, porque ya lo hace todo el mundo. Que fácil es escribir algo que uno ya sabe que concuerda con el "saber" del futuro lector...

- Tampoco entiendo este párrafo. Quizá pueda argumentarlo mejor, estimado Jordi...

Salut!!

Jordi, Bcn


- Igualment!

Josep

(Postescriptum: Por cierto, ¿desde qué nivel escribe Usted? Quiero decir: ¿es Usted psicoanalista, terapeuta, epistemólogo? Más que nada por situarme ya que no se identifica más que por su nombre y ciudad de origen...)

(Postescriptum II: Ya me vuelvo a enganchar al blog, que lo tenía un poco abandonado...)

05 agosto 2010

Libro sobre psicología (II)

(Forges)

¡Hola!

Continuo pegando algún extracto. Aún estoy por el capítulo uno, "Lo antiguo". ¡Hasta luego!

Josep

Psicoanálisis: La estafa del Yo

Un día de finales del siglo diecinueve en Viena, centroeuropa, un médico con una cierta reputación profesional entre su clientela burguesa descubre que de niño estaba enamorado de su madre y estaba celoso de su padre. El médico se llama Sigmund Freud.


Ha nacido el Psicoanálisis.


En realidad ha nacido un poco antes, con la publicación del famoso Estudios sobre la histeria en mil ochocientos noventa y cinco y cuya principal protagonista es la también famosa Anna O., la señorita Bertha von Pappenheim, quien padecía eso, histeria, una enfermedad ya conocida en la época griega y que no responde a ninguna causa fisiológica o similar. De hecho en la actualidad ya no existe. Dicha señorita, por cierto, no es paciente directa de Freud, si no del fisiólogo y médico Joseph Breuer, mentor de Sigmund. Pero cuando este descubre su amor y sus celos infantiles y que la causa de la enfermedad de la von Pappenheim reside en conflictos sexuales similares no resueltos elabora una nueva teoría científica de la personalidad que revoluciona el autoconocimiento del ser humano. Desafortunadamente dicha teoría sigue vigente en nuestros días. A veces con algunos cambios. A veces en su estado puro. Y afortunadamente, aunque vigente, no está generalizada. Como tal teoría sóla la defienden los terapeutas psicodinámicos. Muchas/os psicólogas/os no sólo no creemos en tal teoría sino tampoco que pueda existir una "Teoría de la Personalidad". Ni siquiera La Personalidad. Me justificaré...

¿Empiezo por explicar lo que me gusta o por lo que no me gusta del Psicoanálisis? Antes quiero aclarar que cuando digo "me gusta" puedo decir igualmente "me interesa", "me atrae", "me convence", "me creo", "me parece útil", o cosas similares. Incluso "entiendo".

Me gusta la cuestión de la proyección y la de la transferencia. No me gusta que siempre que cuando alguien orientado por el Psicoanálisis discute dice que "eso ya lo dijo Lacan".

(...)

Pero hay más cosas que no me gustan del Psicoanálisis: su teoría supuestamente científica de la personalidad humana y su orientación psicoterepéutica.

Empecemos por la primera.

Todo gira en torno al "Complejo de Edipo", rey mítico de la ciudad griega de Tebas que, como todo el mundo sabe, mató a su padre y se casó con su madre. Todo ello inconscientemente, por supuesto. El poeta ateniense del siglo V antes de nuestra era Sófocles glosó la cruel tragedia, aunque Homero ya hace referencia al mito en La Ilíada. Curiosamente Sófocles fue contemporáneo del nacimiento del logos en los albores de la cultura griega (ver capítulo uno). A quien le interese el tema le aconsejo encarecidamente el visionado de la película de Pier Paolo Pasolini (1967) Edipo re, si no lo ha hecho ya.

Bueno, pues al hilo de ese supuesto complejo Freud construye una teoría de la personalidad en la que todo el desarrollo del ser humano (y de su mente, y de sus sentimientos, emociones y otras cosas así) viene determinado por las frustraciones sexuales generadas durantes sus primeros años de vida. Así de fácil y así de complicado al mismo tiempo.

(...)


(Cartel de la película Edipo Re, de Pasolini)

17 enero 2009

Terapia(s): Psicoanálisis y Terapia Breve

(Fuente de la fotografía: Universidad Autónoma de Nuevo León)

¡Hola!

Sigo insistiendo en que mi especialidad no es la terapia. Lo cual no quiere decir que me prohiba a mís mismos intentar estar al día al respecto. También por cuestiones epistemológicas de las que se ocupa la Psicología social. Hoy termino un curso sobre Terapia Breve orientada a Soluciones, como comenté hace poco. He encontrado que tiene mucho que ver con orientaciones terapéuticas narrativas, construccionistas y/o postmodernas.

En breve asistiré a un seminario en la UAB sobre "Dinámicas 'psi' en la globalización. Deconstrucciones/resignificaciones feministas de prácticas de psicopatologización" impartido por la proferosa de la Universitat de Girona Teresa Cabrujas.

A principios de febrero participaré en un taller sobre autoestima y emociones impartido por los terapeutas gestálticos Marc Bartolí y Magalí Monclús.

En marzo inicio un curso de "Introducción a la Conflictología" en la UOC. Este tiene más que ver con mi actividad cotidiana aunque, de momento, no con mis investigaciones.

Todo ello con el fin de aprender, por supuesto. Pero también con el objeto de no estar centrado sólo en mi especialidad de investigación y doctorado, en términos generales, la construcción de la identidad adolescente en interacción con las tecnologías de la relación, especialmente el teléfono móvil. El peligro de especializarse en un tema concreto -uno de los objetivos de una tesis doctoral- es aislarse del resto de cuestiones. Y no, eso no le pasará al firmante de estas líneas... :-)

(Fuente de la ilustración: Sociedad para el avance del pensamiento crítico)

Bueno, pues hablando de todo un poco ahí van una serie de reflexiones sobre Psicoanálisis y Terapia Breve. ¿Qué puntos en común encuentro?:

- Pocos. Quizás algunos aspectos teóricos generales por ser ambas orientaciones ramas "oficiales" de la ciencia "psi" (legalmente nadie puede ejercer como terapeuta psicoanalítico o breve si no dispone de la correspondiente titulación). También el interés por ayudar a la gente, sin duda. Y la adecuación a las normas de actuación del Código Deontológico del Colegio Oficial de Psicólogos.

¿En cuanto a las diferencias? (en general y sujeto a cualquier opinión y/o crítica, eh?):

- El Psicoanálisis se orienta básicamente a buscar las causas de los problemas psicológicos en traumas infantiles, sexuales y similares que se albergan en el subconsciente. La Terapia Breve a co-construir soluciones con la/el paciente.

- El Psicoanálisis invierte mucho tiempo en encontrar y vencer las resistencias “naturales” del paciente. La Terapia Breve actúa con mayor rapidez en tanto que se centra en aspectos de colaboración entre “iguales”. Probablemente la/el terapeuta sepa más que el paciente de Psicología. Pero ella/él sabe más que la/el psicóloga/o sobre sí misma/o.

- Y la primera práctica terapéutica dedica mucho más tiempo a explicar al paciente el por qué de sus problemas, creyendo que cuantos más tecnicismos use en su discurso más se “curará”. La Terapia Breve invierte “pocos tiempos” en proponer pequeñas actividades, pequeños retos cotidianos que “cuadren” con los gustos y preferencias del paciente orientados a que sea el propio sujeto quien advierta que cambios casi imperceptibles suman, generando mejoras sustanciales en sus autonarraciones del "yo".

NOTA.- Acéptese, por favor, la palabra "paciente" como una metáfora. La mejor explicación de este término la recibí de una íntima amiga terapeuta cuando me dijo: "Utilizo la palabra paciente en lugar de cliente o similar porque las personas que acuden a mi sesiones no tienen más remedio que padecerme, al menos mientras sigan viniendo" :-))))))))))))))). Me encantó!

(Fuente de la ilustración: Tranesducamundi)

¡Saludos!!!

Josep


08 abril 2008

Bello, curioso e interesante...

¡Hola!

Ayer elegí un libro que no tuviera mucho que ver con lo académico para amenizar mis viajes en metro (además de oir música y pensar en tesoros y obras de arte). Se trata de "Pasajera del silencio. Diez años de iniciación en China" de la escritora y pintora francesa Fabienne Verdier (Ed. Salamadra. Barcelona, 2007).

Pero no sé si será por deformación profesional personal o por esta manía que tenemos los socioconstruccionistas de cuestionarnos todo. El asunto es que hay un par de párrafos que me han hecho reflexionar. Uno está relacionado con el sistema de enseñanza (concretamente en los años 80 del siglo apasado y en Francia), aunque cita el psicoanálisis y también me ha hecho pensar mucho sobre las diferentes posibilidades de expresión de lo que supuestamente llevamos dentro. No sé, quizá también sirva un poco para cuestionar ciertas prácticas terapéuticas. Ahí va,

"La enseñanza en la Escuela de Bellas Artes me decepcionó. Ya no se estudiaba a los maestros, ni existían modelos en los que apoyarse; los alumnos ya no tenían derecho a entrar en el taller de Leonardo da Vinci; no se aprendía la práctica de las técnicas, ni expresión pictórica alguna. '¡Enciérrense en una habitación y exprésense'!, nos repetían los profesores. El psicoanálisis había causado estragos en el seno de la educación nacional. La idea de expresarse cuando no se han aprendido los diversos tipos de lenguajes para hacerlo me enloquecía." (Pág. 14; cursivas mías).

El otro fragmento se lo dedico especialmente a una persona (también la portada del libro, que reproduzco más abajo) con la que acabo de comentarlo y a quien he prometido que se lo prestaré cuando lo acabe de leer. Creo que este fragmento te gustará mucho. A mí me hace reflexionar sobre nuestra manía (la de los occidentales; yo el primero) de ver las cosas desde un sólo punto de vista. Es este,

"Hablaba dialecto local lo bastante bien para chapurrearlo, pero, lo que ninguna palabra habría logrado, lo consiguieron unos pocos trazos a lápiz. Si quiere entenderse cómo algunos esbozos bastaron para que me otorgaran su confianza, es preciso recordar la importancia que el trazo tiene en China. En Occidente, sólo los escritos son susceptibles de dar testimonio y permanecer, mientras que las palabras se las lleva el viento. En China, un acuerdo verbal resulta difícil de obtener durante las negociaciones porque, tradicionalmente, uno nunca falta a su palabra. Como ocurre entre los campesinos occidentales, un sí equivale a una firma. Pero los chinos saben que un discurso puede ser hipócrita; lo han aprendido a sus expensas. Una pintura, por el contrario, al igual que un dibujo o una caligrafía, es decir, todo lo que depende del trazo, no puede engañar; en ella se revela la virtud moral de quien la realiza, queda plasmada al desnudo sin que resulte posible fingir. En una pintura o una caligrafía, lo que se juzga es la personalidad del artista, en la misma medida que su obra. Quien domina el 'hua' es possedor de ese lenguaje particular que sólo puede ser verdadero. Se trata de una de las singularidades del pensamiento chino." (Pág. 55, cursivas mías).

Trazos, esbozos, confianza, lenguaje particular...mmmmmm... me gusta! ¿No tiene también esto algo que ver con la práctica terapéutica? ¿Y con la epistemología?

Bello, curioso e interesante... ¿qué os parece?

Josep

05 abril 2008

Sexo y lenguaje

“El órgano erótico de O que se representa, que se coloca en nuestra visión, en nuestras narices, no es de ningún modo su sexo (o sus pechos, o sus nalgas), es -curioso decirlo- su oreja. (…) Oigan como ella: "Vuelva a levantarse y siéntese… Quisiera verla completamente desnuda… Quítese la falda, ahora…", etc.: es en ese momento cuando ocurre el deseo (del lector, del mirón). (…) Pero tengamos cuidado, pues esa figura de la vulgata psicoanalítica solamente parece dar el pego: lo que se cuenta e ilustra es quizá simplemente la historia de dos sujetos humanos que se hablan” Barthes, Roland (1975/2001): "Escucho y obedezco…" Prefacio al cómic Histoire d'O de Guido Crepax. En Barthes, Roland: La Torre Eiffel. Textos sobre la imagen. Barcelona: Paidós. Pág. 110.


“Quizá simplemente la historia de dos sujetos humanos que se hablan”… Mmmmmmmm... interesante!

Josep

20 noviembre 2007

Sobre psicoanálisis...

Buenas tardes (o buenos días, o buenas noches,... depende...)

Hoy he leído en el diario Público una interesante entrevista con el Delegado general de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, Éric Laurent, "El psicoanálisis debe formar parte de la sanidad pública".

Sin ánimo de ser excesivamente crítico, me permito expresar algunas dudas, a ver si alguien me las puede aclarar,

  • "Sigmund Freud descubrió el psicoanálisis...". ¿Descubrió? ¿Estaba ahí -dónde- esperando a ser descubierto?
  • "... con los instrumentos derivados de la revelación freudiana". O sea, ¿quizá no lo descubrió sino que se le reveló?
  • "... la representación de la imagen está prohibida (en el psicoanálisis, en cuanto al uso del diván) para dar la importancia no al cuerpo, sino al inconsciente" ¿Alguien me puede ayudar a entender qué es el cuerpo sin imagen? Bueno, este tema lo hemos tocado recientemente al hilo del mensaje de Sara del día 9...
  • "El diván desconecta el sujeto del cara a cara, de la mirada, de todo lo que puede suponer enfatización con los gestos, para pasar al enfoque de la razón inconsciente".
Paro aquí un momento. He de reconocer que no entiendo muy bien el significado del concepto inconsciente. También reconozco que no me importa demasiado no entenderlo. Pero creo intuir lo que significa la palabra razón. Y, ¿qué es la razón sin el cara a cara, sin la mirada, sin los gestos? Intuyo la razón como algo relacional. En la soledad, en el asilamiento -si es que son posibles, cosa que dudo, con permiso- no hay nada racional. En el aislamiento del diván sólo hay vacío.

Desde un punto de vista socioconstruccionista la razón -y, por tanto, la realidad- sólo pueden darse en un contexto de relación. Y la relación es siempre mirada, imagen, corporalidad; es siempre un cara a cara. No soy capaz de imaginar una interacción terapéutica sin todos esos actos dialógicos. Sí, imagen y cuerpo son narraciones, diálogo en estado puro, si se me permite la expresión. Y cuando hablo de razón no lo hago de la razón dominante y directiva del terapeuta, sino de la interacción entre dos -o más- personas que construyen sus realidades mediante acuerdos y pactos operativos y en los que subyace una cierta lógica. Lógica de las palabras que, como dicen Deleuze y Guattari, nos arropan frente a los dragones alados y otros monstruos del caos... del inconsciente, añado.

¿Seguimos?

Un saludo!

Josep

Puedes encontrar algunos de nuestros artículos y publicaciones en:

"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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