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31 julio 2011

Reunión con Kenneth J. Gergen


El pasado viernes día 22, algunos miembros de la Red de trabajo para diálogos productivos mantuvimos una interesante reunión a través de internet con Ken Gergen con la coordinación de Dora Fried.

El objetivo de la reunión fue, básicamente, analizar los fundamentos del diálogo. Tomé algunas notas y la coordinadora de este blog, Sara Olivé, también. Bueno, Sara hizo casi casi una transcripción literal :) Gracias, Sara!!!

Entre mis notas y las de Sara, me permito realizar un breve resumen.

Introducción

Venimos de una tradicción de estructuras de poder que surgen del diálogo. Mediante este llegamos a acuerdos y los institucionalizamos. Confiamos en grandes hombres, sabidurías, valores morales,... que terminan por construir estructuras de poder y muchas/os llegamos a sufrir bajo estas estructuras de varías formas, incapaces de participar en lo que está sucediendo. Sin embargo, estas estructuras autoritarias sólo pueden ser sostenidas cuando hay un acuerdo universal sobre lo que es bueno y correcto. Y esto sólo pasa cuando muchos de nosotros o aquellos calificados como sabios, estamos de acuerdo y entonces se refuerzan las estructuras de poder. Por ejemplo, en cuestiones religiosas (el cristianismo) o políticas (la democracia).

Pero vivimos en un mundo en el que no existe ningúna concepción de lo que es lo real, lo bueno y correcto que no se pueda cuestionar. Vivimos en un momento en que es posible el intercambio de ideas y valores desde diferentes perspectivas. A diario surgen múltiples críticas hacia los poderes y valores establecidos. Entonces se hace necesario retornar al diálogo con el fin de producir un mundo diferente. Las visiones alternativas generan nuevos conflictos. El diálogo re-construye nuestras concepciones sobre lo que es real, bueno, posible, tanto en el ámbito de la religión, la ciencia, las estructuras familiares, la política,...

La naturaleza del diálogo

Ken entiende el diálogo en un sentido muy amplio, general, no restringido. El diálogo es, desde este punto de vista, conversación y comunicación.

¿Qué clase de diálogos o conversaciones deberíamos tener para llegar a acuerdos? Depende mucho de la situación. No es lo mismo un entorno, por ejemplo, terapéutico que uno organizacional. Así, habrá que estar atentos a las condiciones, al contexto en que se produce el diálogo. Gergen recomienda mantener siempre viva la curiosidad, la apertura a nuevas posibilidades, el compartir experiencias.

Diálogo e intersubjetividad

Este es un asunto altamente controvertido. La tradición occidental considera que las ideas que un sujeto comunica se originan en su mundo interior y mediante la intersubjetivación se externaliza lo interior hacia el exterior, facilitando el diálogo. Pues bien, desde esta tradición "si crees que me vas a entender  sólo con palabras no lo conseguirás". Si partimos de la visión tradicional de mente interior es imposible comunicarse sólo con palabras. Así, necesitamos la reformulación de lo que es el diálogo considerándolo como algo no necesariamente intersubjetivo.

El diálogo como práctica

Gergen propone que atendamos a los usos prácticos o útiles del lenguaje, no a su valor como demostración de la verdad sobre la naturaleza de las cosas o de lo que nuestra mente lleva dentro. El diálogo se convierte así en un reto de coordinación entre los dialogantes. En lugar de mirar el entendimiento como un proceso de penetrar dentro de la mente individual de la persona, vamos a mirar de una manera pública los resultados prácticos de lo que decimos y hacemos (el lenguaje, sus praxis cotidianas) juntos. 

A continuación Ken explicó dos interesantes ejemplos prácticos en contextos organizacionales y terapéuticos.

Es factible pensar el diálogo como una posibilidad en sí, no como la conceptualización heredada  de que es algo sólo verbal. Es también acción. La acción dialógica coordinada es lo que da sentido a todo el proceso, como en la danza, en la que la coordinación es la que produce resultados exitosos.

Conclusión: la tercera cultura

Tras un diálogo (sic) con la participación de algunos asistentes entre los que se tratan temas como la posibilidad de construir diálogo entre comunidades que no estaban previamente conectadas entre sí (Dora); el diálogo como práctica social y la escucha como acción (Jorge); y el concepto del Otro (Rosa), Ken propone una interesante idea: Es imposible desconectar de nuestra realidad, de nuestra tradición, de nuestro punto de vista etnocéntrico. Como es imposible que lo haga el otro. Así, cuando dos culturas diferentes se encuentran lo importante no es tanto escuchar al otro o ponerse en su lugar (o pretender que lo haga él en el nuestro), si no  establecer relaciones de manera que se empieza a crear una tercera cultura (ni la mía ni la tuya) que emerge de la acción coordinada de ambas partes.

Insisto en que la reunión fue muy interesante. A pesar de las dos horas que duró nos supo a poco. Seguro que tendremos más ocasiones.

¡Muchísisisisisimas gracias a Ken, Dora, Jorge, Rosa, Dawn Dole (del Taos Institute, por su amabilidad en ceder los medios técnicos), Sara Olivé (por la transcripción sin la que hubiera sido imposible escribir este resumen) y a todos los miembros de la Red inmersos en este apasionante proceso de re-conceptualizar el diálogo desde el Construccionismo social.

¡Saludos!!!


13 abril 2010

Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (y IV)

(Foto: producción propia)

Conclusión.-

He sido breve, como prometí. Mis objetivos se han visto cumplidos. Bakhtin nos ofrece un nivel de análisis de la ciudad perfectamente válido. La prueba ha sido superada. De hecho, mucho de lo ahora explicado estaba ya latente en mis recientes etnografías urbanas. Por otro lado, el carnaval dialógico nos permite también un acercamiento más amable, con una sonrisa -también, espero, siempre latente-, a la vida urbanícola, a sus personajes, lugares, símbolos y espacios.

También creo haber alcanzado otro objetivo: aportar un -evidentemente pequeñísimo y humilde- granito de arena a la difusión de la obra y el pensamiento del autor ruso en la occidentalidad.

Josep

Bibliografía.-

> Bakhtin, Mikhail M. (1929/1984): Problems of Dostoevsky's poetics. University of Minnesota Press. Minneapolis.
> Bakhtin, Mikhail M. (1934-1941/1981): The dialogic imagination. Four essays. University of Texas Press. Austin. (Los cuatro ensayos de este volumen fueron escritos entre las fechas que indico a continuación del nombre del autor y publicados en diferentes medios y momentos. A continuación de la barra señalo la fecha de su primera publicación en inglés, en edición de Michael Holquist. Lo mismo ocurre en la referencia siguiente).
> Bakhtin, Mikhail M. (1952-1971/1986): Speech genres & other late essays. University of Texas Press. Austin.
> Bakhtin, Mikhail M. (1965/2001): La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de Francois Rabelais. Marxists Internet Archive.
> Holquist, Michael (1986): Introducción a Mikhail M. Bakhtin, Speech genres & other late essays. University of Texas Press. Austin.
> Holquist, Michael (1990): Dialogism. Bakhtin and his world. Routledge. Londres. 2ª ed., 2002.
> Seguí, Josep (2003): Tú darme diez euros y yo darte gustito. Hacia una etnografía cotidiana de la ciudad. Sin publicar. En redacción.

Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (I)
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (II)
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (III)

05 abril 2010

Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (III)

(Foto: producción propia)

[Ver antes Bahtin y la ciudad dialógica. O Bienvenidos al Carnaval (II)]

2.- Bienvenidos al Carnaval...!!!


...al carnaval dialógico, al de la heteroglosia en acción!


"Todos estos ritos y espectáculos organizados a la manera cómica, presentaban una diferencia notable, una diferencia de principio, podríamos decir, con las formas del culto y las ceremonias oficiales serias de la Iglesia o del Estado feudal. Ofrecían una visión del mundo, del hombre y de las relaciones humanas totalmente diferente, deliberadamente no-oficial, exterior a la Iglesia y al Estado; parecían haber construido, al lado del mundo oficial, un segundo mundo y una segunda vida a la que los hombres de la Edad Media pertenecían en una proporción mayor o menor y en la que vivían en fechas determinadas." (Bakhtin, 1965/2001, pág. 5)


Lo fenomenal ahora es que el carnaval y sus derivados -la mascarada, la comedia de enredo callejera ("the farcical street comedy", Bakhtin, 1929, pág. 156) no es un mundo aparte del oficial que se vive en determinadas fechas. Lo sensacional es que ahora la mascarada y la comedia de enredo abastan todo el mundo de la vida ciudadana. De la, digamos, material y también de la global. La ciudad, como contendor de lo institucional, lo comunitario y lo artístico; de los lugares, espacios, no-espacios y espacios abandonados, es el escenario por propio derecho de lo carnavalístico y de lo carnavalesco.


Lo carnavalístico, lo carnavalizado, se inserta en la trama vital dialógica, como "abrupt changes of fate, mystifications, and so on (...) everyday life is drawn into the carnivalized action of the plot; the ordinary and constant is combined with the extrordinary and changeable." (Bakhtin, 1929, pág. 158). Sin duda, el carnaval ciudadano tiene su cara trágica; pero sus protagonistas somos fundamentalmente payasos, actores cómicos, portadores de máscaras de la risa. Es, más bien, tragicómico, pues los dualismos ya han desaparecido. Los personajes y los sitios que aparecen y desaparecen en mis derivas urbanas no son símbolos, no son referencias; son "nosotros mismos" en el carnaval identitario. No en un mundo esencialmente monádico a lo Spinoza, sino esencialmente heterogéneo, quiero decir, socialmente heterogenético.


Quieran o no (y en el párrafo siguiente me explico mejor), el carnaval mundial -global- excluye necesariamente los dogmatismos, los absolutismos y los estereotipos. Y los excluye porque estos pretenden parar los tiempos y los espacios. El carnaval no. No hay un principio y un final. Todo son principios (¿qué otra cosa puede ser "todo" si ya no existe el tiempo ni el espacio de la Identidad?), inicios, nacimientos y renacimientos de la gente que pasa, de las ciudades que pasan. El mundo sólo "es" en el futuro. Pero no en el futuro espacio-temporal, sino en un futuro que nos inventamos a cada momento, ya que "Everything requires change and rebirth. Everything is shown in a moment of unfinalized transition." (Bakhtin, 1929, pág. 167). La transición dialógica, heteroglósica y polifónica es a lo único (NOTA AL PIE: no sé muy bien cómo, pero lo intuyo) a que podemos asirnos: al proceso, como he dicho ya en algún otro sitio.


Lo tragicómico es muchas veces cruel, pero enormemente divertido las más. La ciudad ya no es espacio de acción -intervención-, sino de interacción. ¿Qué sentido, sino, tienen las máscaras, las comedias, las payasadas y los juegos malabares? Desde luego, no hay lugar para la soledad, pero tampoco para el aislamiento. La utterance entre el Self y el Other lo impiden. La locura medieval, el individualismo romántico y el racionalismo moderno ya no tienen lugar en la ciudad postmoderna contemporánea. Ahora "todo" es una amalgama lovecraftiana -pero sin terror, si es posible- de olores, flujos y reflujos, espacios, imágenes, idiomas, sabores, tiempos, salivas, chistes, idas y venidas, ilocuciones y perlocuciones, en la que "todo" es posible. La magia ya no existe porque se ha materializado en el carnaval total.


¿Quiere esto decir que "todo" vale? No, ni mucho menos. Dije que explicaría mejor lo del "quieran o no". Ellos, los que "quieran o no", son los dogmáticos, los absolutistas y los estereotipificantes. Desgraciadamente -aunque son menos referentes que lo no-referente- también están en el carnaval. Pero lo suyo no es carnavalístico, sino carnavalesco. No es divertido. Ni siquiera tragicómico. Es cruel y lamentablemente grotesco. Esa es la palabra justa, grotesco. ¿Qué otro calificativo puede recibir sino -y por citar algunos acontecimientos de todos conocidos- la boda de Ana Anzar, el tinglado del Prestige o la invasión de Irak? ¿Y lo de la tal Letizia? Sí, en el fondo algunas cosas dan risa -los millones gastados de nuestros bolsillos en el primer acontecimiento, las mentiras del Fraga y el Rajoy en el segundo, "we got him" en el tercero; el cuarto cae por su propio peso-. Y la risa, la carcajada, como dice Bakhtin, "...is a specific aesthetic relationship to reality, but not one that can be translated into logical language. (1929, pág. 164).


[Finaliza en Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (IV)]


Josep

04 abril 2010

Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (II)



(Foto: producción propia)

[Leer antes Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (I)]

1.- La ciudad dialógica: heteroglosia y poliglosia.-

"As a result of the work done by all these stratifying forces in language, there are no 'neutral' worlds and forms --words and forms that can belong to 'no one'; language has been completely taken over, shot through with intentions and accents. For any individual consciousness living in it, language is not an abstract system of normative forms but rather a concrete heteroglot conception of the world." (Bakhtin, 1934-38/1981, pág. 293)

El lenguaje multidireccional y multivariado (poliglótico) -el lenguaje urbano, el diálogo simbólico- construye la realidad. El monólogo es imposible. El diálogo interior, ilusorio. No hay ninguna realidad más allá de la interacción simbólica entre dos -como mínimo- entidades que se comunican. Persona a persona, persona a ciudad o ciudad a ciudad, ni siquiera los tintes absolutistas del pensamiento único globalizador tienen sentido si no hay un interlocutor. Crédulo, si confía en él. O incrédulo, si se rebela.

No hay intervención institucional urbana, acción comunitaria o arte crítico posible sin diálogo, sea impuesto desde el poder o retroalimentario. La heteroglosia bakhtiniana tiene que ver con aquélla diversidad de voces que quedan patentes en mis etnografías urbanas. La heteroglosia -también bakhtiniana, está claro- en acción (permítaseme la expresión), con la intervención; intervención a la que no podemos escapar. La acción cotidiana en un entorno multidimensional implica siempre la heterogeneidad simbólica, aunque uno no quiera.

Pero la heteroglosia dialógica no se queda en una simple cuestión de interpretación de símbolos; está a la base de la construcción de la identidad, tanto personal como urbana. El asunto es que el "Self" es "dialogic, a relation." (Holquist, 1990, pág. 19). No hay identidad posible sin relación. Y la relación entre el "Self" y el "Other" se da siempre en espacios temporales de simultaneidad. La interacción -la utterance bakhtiniana- "es" siempre al mismo tiempo. Y no hay espacio sin devenir, como sabemos. La cuestión, pues, es que la individualidad (el Self) ocupa las mismas dimensiones que la alteridad (el Other). La idea está clara en el simiólogo (y en mí, que vengo defendiéndola desde bastante antes de conocer a Bakhtin): la dualidad propia del pensamiento occidental es una falacia, ¿cómo es posible identificar lo uno y lo otro si ambos ocupan el mismo tiempo y el mismo espacio?

En la última página de una de mis etnografías (Seguí, 2003) vine a cerrar mi deriva urbana con una idea: todos somos ciudad. El espacio y el tiempo urbanos son nuestro espacio y tiempo. No nuestro en un sentido de posesión, sino identitario. Mi discurso sobre las referencias -mi búsqueda- no es más que el discurso sobre los "mí mismos" del socioconstruccionismo y la postmodernidad. El diálogo poliglósico configura una especial e irrepetible relación, "This pole is linked not with elements (repeatable) in the system of the language (signs), but with other texts (unrepeatable) by special dialogic (and dialectical, when detached from the author) relations." (Bakhtin, 1970-71/1986, pág. 105). La lógica es aplastante. La ciudad y el individuo son lo mismo -en su heterogeneidad-; y sus interacciones -textos-, irrepetibles. ¿Dónde queda aquélla especie de materialidad simbólica de las referencias? En la ilusoria intención del etnógrafo, en la dialéctica del autor que quiere construir su pequeño -imposible e irrepetible- mundo.

La deriva urbana -como la escritura etnográfica- no dispone de sistemas abstractos o de formas normativas a los que asirse. No hay geografía ni mapas. Su única lógica es la relación con los "mí mismos" que, como vemos, no están "dentro", en esa especie de "Yo" todavía freudiano, sino "fuera", en la utterance dialógica.

[Continua en Bakhtin y la Ciudad dialógica. O Bienvenidos al Carnaval!!! (II)]

Josep

02 abril 2010

Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (I)

(Jan Valentin Saether: retrato de Mikhail M. Bakhtin)


"Only polyglossia fully frees consciousness from the tyranny of its own language and its own myth of language." (Bakhtin, 1934-1941/1981, pág. 61).


Introducción.-


El objetivo de este breve ensayo es doble. Por un lado, trato de poner a prueba determinadas aportaciones del semiólogo ruso Mikhail M. Bakhtin (1895-1975) en relación con la vida urbana. Y por otro, al mismo tiempo, ofrecer una visión de esa misma vida urbana digamos, algo más "amable" de lo que suelo hacer.


Nuestra cultura tuvo su primer contacto con el ruso en 1968 (Holquist, 1986), en que contribuyó con un artículo en un volumen publicado por la Yale French Studies con el título de "Game, Play, Literature". En 1985 le llegó el reconocimiento occidental a través de la Modern Language Association, situándolo al nivel de pensadores como Barthes, Derrida, Freud, Lévi-Strauss y Marx. Aunque Bakhtin es cada vez más citado, disponemos aún de muy pocas de sus obras traducidas al castellano (ninguna al catalán, que yo sepa), la mayor parte en editoriales latinoamericanas y difíciles de encontrar en el mercado. Y es cada vez más reconocido por las nuevas líneas de pensamiento occidental (en etnografía, semiología, análisis literario y psicología cultural, especialmente). Descubrí a Bakhtin hace unos años y fue por casualidad (gracias a Reynoso, editor de un interesantísmo libro sobre antropología postmoderna). Ya entonces llamaron poderosamente mi atención sus ideas, entre otras, el "dialogismo" y la "carnavalización".


Lo estructurado y novedoso de su pensamiento me llevó hace tiempo a plantearme una especie de trabajo monográfico sobre su obra. Pero necesitaba situarla en algún contexto determinado. Haberlos, haylos, y muchos. De hecho, lo he citado en más de una ocasión en mis trabajos de etnografía y psicología cultural. No obstante, buscaba alguna excusa más potente para trabajar junto al semiólogo ruso. Y la he encontrado, precisamente, en mis derivas urbanas. Hoy presento lo que es la base del trabajo que desarrollaré con mayor extensión y profundidad en un futuro.


Establecer relaciones entre el pensamiento de Bakhtin y la vida urbana no es fácil; pero tampoco difícil, si consideramos ésta un conglomerado de relaciones dialógicas. La simbología de las interacciones sociales ciudadanas es de tal calibre que admite cualquier nivel de análisis mínimamente fundamentado. En este trabajo adopto un punto de vista metalingüístico, no de análisis del discurso -práctica habitual en mis investigaciones culturales- sino de interacción semiótica.


En mis etnografías sobre las ciudades he ido siempre a la búsqueda de referencias; y las referencias no son otra cosa que símbolos -visuales, lingüísticos o psicoculturales-. Bakhtin me ofrece hoy, pues, herramientas que me permiten profundizar en la simbología ciudadana.


[Continua en Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval (II)]


Josep

08 diciembre 2009

Conference on Collaborative and Dialogic Practices




Recibido por correo-electrónico... molaría vernos por allí, ¿eh? Ojalá!!! (Pinchar en la imagen para acceder al sitio de la conferencia)

_______________________________________________
Collaborative and Dialogic Practices in Therapy and Social Change: Honoring the Past and Creating the Future Sponsored by the Taos Institute, Houston Galveston Institute, Grupo Campos Eliseos, and Kanankil Institute

April 22-24, 2010

At the Intercontinental Hotel, Cancun, Mexico

Join us as we gather to explore innovative practices for therapy and social change, both past and present. We will honor those whose legacy has inspired us (Tom Andersen, Gianfranco Cecchin, Harry Goolishian, Insoo Kim Berg, Steve de Shazer, Michael White, and Paul Watzlawick) and explore the polyphony of new practices that have emerged from the creative seeds of these legacies.

This conference will bring together our systemic, narrative and relational roots, showcase the growth and innovations that have evolved from those roots, and join us together in creating a social constructionist future in therapy and social change.

We are excited to offer this bi-lingual conference with sessions in both English and Spanish. Translators will provide the translations for all keynotes/plenaries and many of the break-out sessions. A few sessions will be in English only and a few will be in Spanish only.

We invite you to participate with us as we continue the dialogues.......

04 agosto 2009

El papel del intelectual. Sobre Edward W. Said

Hola!

El domingo me compré en el mercado de Sant Antoni en Barcelona este libro de Edward W. Said, una serie de conferencias que dictó en la BBC en 1993 sobre lo que el título indica.

Mi primer contacto con Said fué hace ya bastante años, antes de su muerte en 2003, y consistió en la lectura y análisis de un excelente artículo: Barbarians at the Gates. En el mismo, lamentablemente, ya se advertía de lo que podía pasar -y pasó; las torres gemelas de Nueva York, por ejemplo- si se mantenía la política de agresión constante hacia los países árabes por parte del entonces gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica comandado por el Bush. Quiero aprovechar para decir que no todos los norteamericanos son como Bush, eh? Ni mucho menos. Y un ejemplo es el propio Said. Palestino de origen y formación inicial, posteriormente vivió, trabajó y escribió sus principales obras en el país del hemisferio norte americano, entre otras, la fundamental "Orientalismo" y "Cultura e imperialismo". Digo que fundamental para los que nos interesa todo lo relacionado con la cultura, la transculturalidad y la problemática política (y, lamentablemente, violenta) del enfrentamiento entre opciones de vida diferentes que alimentaron salvajemente líderes como el ya citado Bush, Aznar y Blair y que desencadenó la invasión de Irak y las tremendas consecuencias que seguimos viviendo. Me refiero, por supuesto, a los atentados de Madrid, pero también a los de otras partes del mundo y a la violencia constante en Gaza, el propio Irak, Afganistan... Bueno, qué os voy a contar que no sepáis!!!

En fín, a lo que iba. Said era un intelectual en toda la amplitud de la palabra. Este concepto está quizás un poco descafeinado en la actualidad. Quizá lo asociamos a un elitismo propio todavía de la Ilustración (¡y ya estamos en la Postmodernidad!!!) que se aleja de realidad social y de los problemas e inquietudes de la gente de la calle. Sin embargo es posible que si los poderosos hicieran algún caso, alguna vez, a algunos intelectuales, algunas cosas del mundo que nos rodea cambiarían. Y en eso también podemos hacer algo los que nos dedicamos a la investigación, a la discusión constructiva, al diálogo productivo. Quizá revindicando de tanto en tanto -como ahora mismo hago yo humildemente- la figura del intelectual. Al final un intelectual es alguien que usa el intelecto para determinados fines, no? Y no creo que eso tenga nada de malo, así hablando en términos morales, éticos o políticos, no? Pero como el palestino-norteamericano lo explica muuuuuuucho mejor que yo, os copio alguna cosa que me he ido subrayando en el libro y que me está llamando la atención. Y que fundamenta un alejamiento de una figura que amenza eso, el intelecto: el planfletario. El planfeto está muy bien para la movilización y la lucha política. Pero basar toda la actividad del intelecto en la repetición a-crítica de planfetos me parece muy peligroso, especialmente cuando se está convirtiendo en práctica común y los panfletarios van de intelectuales meapilas...

¡Hasta luego!!!

Josep

"Una de las tareas del intelectual consiste en el esfuerzo por romper los estereotipos y las categorías reduccionistas que tan claramente limitan el pensamiento y la comunicación humanos" (pág. 13).

"Las culturas están demasiado entremezcladas, y sus contenidos e historias son demasiado interdependientes e híbridos, para someterlas a operaciones quirúrgicas que aislen oposiciones a gran escala, básicamente ideológicas, como 'Oriente' y 'Occidente'" (pág. 14).

"El intelectual apela a un público -no lo flagela- tan amplio como sea posible, que constituye su audiencia natural" (pág. 15).

"Los intelectuales no tienen por qué ser plañideras amargadas" (pág. 19).

"No existe algo así como un intelectual privado, puesto que desde el momento en que pones por escrito determinadas palabras y las publicas has hecho tu entrada en la esfera pública" (pág. 31).

"... como un ser humano falible y no como un predicador monótono y moralizador" (pág. 33).

12 mayo 2009

Construccionismo social. II, Anti-invidualismo

Pablo Picasso. Las Señoritas de Avignon. 1907. Museo de Arte Moderno (MOMA). Nueva York

Eo!

Siguiendo con mis propuestas de reflexión sobre los puntos de vista construccionistas de eso psicológico que somos las y los humanas/os hoy lo hago sobre el famoso individualismo.

Por si a alguien le suena mal quiero decir que el poner la palabra "anti" delante de los conceptos cuya deconstrucción propongo significa que sí, que el Construccionismo no es una corriente sólo teórica. Ser "anti"-algo significa acción. Signfica actuar contra algo. En este caso contra el mito del individualismo.

Anti-individualismo.- El centro de interés del psicólogo socioconstruccionista se traslada del individuo a los procesos de interacción social.

No somos individuos. No somos entes aislados del entorno. Supongo que esto es poco discutible. Pero ¿cuál es el grado de discusión, de relativización del término "individuo"?

Si contemplamos un poco la evolución histórica del concepto resulta que no aparece hasta la Ilustración -el individuo racional cognosciente y descubridor de la realidad física de sí mismo y de su entorno; la ciencia empírica-; se refuerza durante el Romanticismo -el ser individual sufriente por ser poseedor de un destino trascendente que supera la realidad que le envuelve- y se absolutiza en la Modernidad -la ciencia teórica, empírica, el psicoanálisis, el positivismo, el capitalismo-.

La Postmodernidad -tan criticada y tan divertida!- nos resitúa ante nosotras y nosotros mismos. Ya no somos individuos. Somos seres relacionales. Somos imposibles sin la poliglosia (y la heteroglosia -Bakhtin; escribo desde la cama. Mañana daré algunas referencias. Perdón-), sin el carnaval dialógico. No nos podemos pensar a nosotras/os mismos sin las y los demás. Todo lo que somos lo somos en tanto que nos relacionamos, que hablamos.

Pensarnos así cambia totalmente la òptica, el punto de vista del análisis de eso tan puñetero que tiene que ver con qué somos las personas. Ya no importan los insights o el autoconocimiento. El crecimiento personal o el aprendizaje cambia su sentido. Somos en relación. Aprendemos y nos desarrollamos en común, en colectividad.

No somos pensables -sea pensar lo que sea- como entes autónomos, ajenos a lo social, histórico y contingente.

Somos discutibles como procesos sociolingüísticos. Somos narraciones. Y las narraciones nunca pueden ser algo personal; se producen en el enclave del dialogismo. Somos procesos. Personas en proceso... relacional.

¡Continuaremos!!!

Josep

22 mayo 2008

¡Bienvenidas y bienvenidos al Carmaval total!!!


...al carnaval dialógico, al de la heteroglosia en acción!

"Todos estos ritos y espectáculos organizados a la manera cómica, presentaban una diferencia notable, una diferencia de principio, podríamos decir, con las formas del culto y las ceremonias oficiales serias de la Iglesia o del Estado feudal. Ofrecían una visión del mundo, del hombre y de las relaciones humanas totalmente diferente, deliberadamente no-oficial, exterior a la Iglesia y al Estado; parecían haber construido, al lado del mundo oficial, un segundo mundo y una segunda vida a la que los hombres de la Edad Media pertenecían en una proporción mayor o menor y en la que vivían en fechas determinadas." (Bakhtin, 1965/2001, pág. 5)

Lo fenomenal ahora es que el carnaval y sus derivados -la mascarada, la comedia de enredo callejera ("the farcical street comedy", Bakhtin, 1929, pág. 156)- no es un mundo aparte del oficial que se vive en determinadas fechas. Lo sensacional es que ahora la mascarada y la comedia de enredo abastan todo el mundo de la vida. De la, digamos, material y también de la global. La ciudad, como contenedor de lo institucional, lo comunitario y lo artístico; de los lugares, espacios, no-espacios y espacios abandonados, es el escenario por propio derecho de lo carnavalístico y de lo carnavalesco.

Lo carnavalístico, lo carnavalizado, se inserta en la trama vital dialógica, como "abrupt changes of fate, mystifications, and so on (...) everyday life is drawn into the carnivalized action of the plot; the ordinary and constant is combined with the extrordinary and changeable." (Bakhtin, 1929, pág. 158). Sin duda, el carnaval ciudadano tiene su cara trágica; pero sus protagonistas somos fundamentalmente payasos, actores cómicos, portadores de máscaras de la risa. Es más bien tragicómico pues los dualismos ya han desaparecido. Los personajes y los sitios que aparecen y desaparecen en las interacciones cotidianas no son símbolos, no son referencias; son "nosotras/os mismas/os" en el carnaval identitario. No en un mundo esencialmente monádico a lo Spinoza, sino esencialmente heterogéneo, quiero decir, socialmente heterogenético.

Quieran o no el carnaval mundial -global- excluye necesariamente los dogmatismos, los absolutismos y los estereotipos. Y los excluye porque estos pretenden parar los tiempos y los espacios. El carnaval no. No hay un principio y un final. Todo son principios (¿qué otra cosa puede ser "todo" si ya no existe el tiempo ni el espacio de la vieja Identidad?), inicios, nacimientos y renacimientos de la gente que pasa, de todo lo que pasa. El mundo sólo "es" en el futuro. Pero no en el futuro espacio-temporal, sino en un futuro que nos inventamos a cada momento, ya que "Everything requires change and rebirth. Everything is shown in a moment of unfinalized transition." (Bakhtin, 1929, pág. 167). La transición dialógica, heteroglósica y polifónica es a lo único[1] a que podemos asirnos: al proceso, como he dicho ya en algún otro sitio.

Lo tragicómico es muchas veces cruel, pero enormemente divertido las más. La realidad ya no es espacio de acción, sino de interacción. ¿Qué sentido, sino, tienen las máscaras, las comedias, las payasadas y los juegos malabares? Desde luego, no hay lugar para la soledad, pero tampoco para el aislamiento. La utterance entre el Self y el Other lo impiden. La locura medieval, el individualismo romántico y el racionalismo moderno ya no tienen lugar en la realidad social postmoderna contemporánea. Ahora "todo" es una amalgama lovecraftiana -pero sin terror, si es posible- de olores, flujos y reflujos, espacios, imágenes, idiomas, sabores, tiempos, salivas, chistes, idas y venidas, ilocuciones y perlocuciones, en la que "todo" es posible. La magia ya no existe porque se ha materializado en el carnaval total.


[1] No sé muy bien cómo, pero lo intuyo.


Josep

Bakhtin, Mikhail M. (1929/1984): Problems of Dostoevsky's poetics. Minneapolis: University of Minnesota Press.
Bakhtin, Mikhail M. (1934-1941/1981): The dialogic imagination. Four essays. Austin: University of Texas Press.
Bakhtin, Mikhail M. (1952-1971/1986): Speech genres & other late essays. Austin: University of Texas Press.
Bakhtin, Mikhail M. (1965/2001): La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de Francois Rabelais. Marxists Internet Archive. http://www.marxists.org/espanol/bajtin/rabelais.htm. Fecha de revisión enlace: 28/12/2003.
Holquist, Michael (1986): Introducción a Mikhail M. Bakhtin, Speech genres & other late essays. Austin: University of Texas Press.
Holquist, Michael (1990): Dialogism. Bakhtin and his world. Londres: Routledge. 2ª ed., 2002.
Reynoso, Carlos (1998): Presentación de 'El surgimiento de la antropología posmoderna'. Barcelona: Gedisa.
Seguí, Josep (2003): Tú darme diez euros y yo darte gustito. Hacia una etnografía cotidiana de la ciudad. Sin publicar. València.

Puedes encontrar algunos de nuestros artículos y publicaciones en:

"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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