13 abril 2010
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (y IV)
Conclusión.-
He sido breve, como prometí. Mis objetivos se han visto cumplidos. Bakhtin nos ofrece un nivel de análisis de la ciudad perfectamente válido. La prueba ha sido superada. De hecho, mucho de lo ahora explicado estaba ya latente en mis recientes etnografías urbanas. Por otro lado, el carnaval dialógico nos permite también un acercamiento más amable, con una sonrisa -también, espero, siempre latente-, a la vida urbanícola, a sus personajes, lugares, símbolos y espacios.
También creo haber alcanzado otro objetivo: aportar un -evidentemente pequeñísimo y humilde- granito de arena a la difusión de la obra y el pensamiento del autor ruso en la occidentalidad.
Josep
Bibliografía.-
> Bakhtin, Mikhail M. (1929/1984): Problems of Dostoevsky's poetics. University of Minnesota Press. Minneapolis.
> Bakhtin, Mikhail M. (1934-1941/1981): The dialogic imagination. Four essays. University of Texas Press. Austin. (Los cuatro ensayos de este volumen fueron escritos entre las fechas que indico a continuación del nombre del autor y publicados en diferentes medios y momentos. A continuación de la barra señalo la fecha de su primera publicación en inglés, en edición de Michael Holquist. Lo mismo ocurre en la referencia siguiente).
> Bakhtin, Mikhail M. (1952-1971/1986): Speech genres & other late essays. University of Texas Press. Austin.
> Bakhtin, Mikhail M. (1965/2001): La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de Francois Rabelais. Marxists Internet Archive.
> Holquist, Michael (1986): Introducción a Mikhail M. Bakhtin, Speech genres & other late essays. University of Texas Press. Austin.
> Holquist, Michael (1990): Dialogism. Bakhtin and his world. Routledge. Londres. 2ª ed., 2002.
> Seguí, Josep (2003): Tú darme diez euros y yo darte gustito. Hacia una etnografía cotidiana de la ciudad. Sin publicar. En redacción.
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (I)
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (II)
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (III)
05 abril 2010
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (III)
[Ver antes Bahtin y la ciudad dialógica. O Bienvenidos al Carnaval (II)]
2.- Bienvenidos al Carnaval...!!!
...al carnaval dialógico, al de la heteroglosia en acción!
"Todos estos ritos y espectáculos organizados a la manera cómica, presentaban una diferencia notable, una diferencia de principio, podríamos decir, con las formas del culto y las ceremonias oficiales serias de la Iglesia o del Estado feudal. Ofrecían una visión del mundo, del hombre y de las relaciones humanas totalmente diferente, deliberadamente no-oficial, exterior a la Iglesia y al Estado; parecían haber construido, al lado del mundo oficial, un segundo mundo y una segunda vida a la que los hombres de la Edad Media pertenecían en una proporción mayor o menor y en la que vivían en fechas determinadas." (Bakhtin, 1965/2001, pág. 5)
Lo fenomenal ahora es que el carnaval y sus derivados -la mascarada, la comedia de enredo callejera ("the farcical street comedy", Bakhtin, 1929, pág. 156) no es un mundo aparte del oficial que se vive en determinadas fechas. Lo sensacional es que ahora la mascarada y la comedia de enredo abastan todo el mundo de la vida ciudadana. De la, digamos, material y también de la global. La ciudad, como contendor de lo institucional, lo comunitario y lo artístico; de los lugares, espacios, no-espacios y espacios abandonados, es el escenario por propio derecho de lo carnavalístico y de lo carnavalesco.
Lo carnavalístico, lo carnavalizado, se inserta en la trama vital dialógica, como "abrupt changes of fate, mystifications, and so on (...) everyday life is drawn into the carnivalized action of the plot; the ordinary and constant is combined with the extrordinary and changeable." (Bakhtin, 1929, pág. 158). Sin duda, el carnaval ciudadano tiene su cara trágica; pero sus protagonistas somos fundamentalmente payasos, actores cómicos, portadores de máscaras de la risa. Es, más bien, tragicómico, pues los dualismos ya han desaparecido. Los personajes y los sitios que aparecen y desaparecen en mis derivas urbanas no son símbolos, no son referencias; son "nosotros mismos" en el carnaval identitario. No en un mundo esencialmente monádico a lo Spinoza, sino esencialmente heterogéneo, quiero decir, socialmente heterogenético.
Quieran o no (y en el párrafo siguiente me explico mejor), el carnaval mundial -global- excluye necesariamente los dogmatismos, los absolutismos y los estereotipos. Y los excluye porque estos pretenden parar los tiempos y los espacios. El carnaval no. No hay un principio y un final. Todo son principios (¿qué otra cosa puede ser "todo" si ya no existe el tiempo ni el espacio de la Identidad?), inicios, nacimientos y renacimientos de la gente que pasa, de las ciudades que pasan. El mundo sólo "es" en el futuro. Pero no en el futuro espacio-temporal, sino en un futuro que nos inventamos a cada momento, ya que "Everything requires change and rebirth. Everything is shown in a moment of unfinalized transition." (Bakhtin, 1929, pág. 167). La transición dialógica, heteroglósica y polifónica es a lo único (NOTA AL PIE: no sé muy bien cómo, pero lo intuyo) a que podemos asirnos: al proceso, como he dicho ya en algún otro sitio.
Lo tragicómico es muchas veces cruel, pero enormemente divertido las más. La ciudad ya no es espacio de acción -intervención-, sino de interacción. ¿Qué sentido, sino, tienen las máscaras, las comedias, las payasadas y los juegos malabares? Desde luego, no hay lugar para la soledad, pero tampoco para el aislamiento. La utterance entre el Self y el Other lo impiden. La locura medieval, el individualismo romántico y el racionalismo moderno ya no tienen lugar en la ciudad postmoderna contemporánea. Ahora "todo" es una amalgama lovecraftiana -pero sin terror, si es posible- de olores, flujos y reflujos, espacios, imágenes, idiomas, sabores, tiempos, salivas, chistes, idas y venidas, ilocuciones y perlocuciones, en la que "todo" es posible. La magia ya no existe porque se ha materializado en el carnaval total.
¿Quiere esto decir que "todo" vale? No, ni mucho menos. Dije que explicaría mejor lo del "quieran o no". Ellos, los que "quieran o no", son los dogmáticos, los absolutistas y los estereotipificantes. Desgraciadamente -aunque son menos referentes que lo no-referente- también están en el carnaval. Pero lo suyo no es carnavalístico, sino carnavalesco. No es divertido. Ni siquiera tragicómico. Es cruel y lamentablemente grotesco. Esa es la palabra justa, grotesco. ¿Qué otro calificativo puede recibir sino -y por citar algunos acontecimientos de todos conocidos- la boda de Ana Anzar, el tinglado del Prestige o la invasión de Irak? ¿Y lo de la tal Letizia? Sí, en el fondo algunas cosas dan risa -los millones gastados de nuestros bolsillos en el primer acontecimiento, las mentiras del Fraga y el Rajoy en el segundo, "we got him" en el tercero; el cuarto cae por su propio peso-. Y la risa, la carcajada, como dice Bakhtin, "...is a specific aesthetic relationship to reality, but not one that can be translated into logical language. (1929, pág. 164).
[Finaliza en Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (IV)]
Josep
04 abril 2010
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (II)

[Leer antes Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (I)]
1.- La ciudad dialógica: heteroglosia y poliglosia.-
"As a result of the work done by all these stratifying forces in language, there are no 'neutral' worlds and forms --words and forms that can belong to 'no one'; language has been completely taken over, shot through with intentions and accents. For any individual consciousness living in it, language is not an abstract system of normative forms but rather a concrete heteroglot conception of the world." (Bakhtin, 1934-38/1981, pág. 293)
El lenguaje multidireccional y multivariado (poliglótico) -el lenguaje urbano, el diálogo simbólico- construye la realidad. El monólogo es imposible. El diálogo interior, ilusorio. No hay ninguna realidad más allá de la interacción simbólica entre dos -como mínimo- entidades que se comunican. Persona a persona, persona a ciudad o ciudad a ciudad, ni siquiera los tintes absolutistas del pensamiento único globalizador tienen sentido si no hay un interlocutor. Crédulo, si confía en él. O incrédulo, si se rebela.
No hay intervención institucional urbana, acción comunitaria o arte crítico posible sin diálogo, sea impuesto desde el poder o retroalimentario. La heteroglosia bakhtiniana tiene que ver con aquélla diversidad de voces que quedan patentes en mis etnografías urbanas. La heteroglosia -también bakhtiniana, está claro- en acción (permítaseme la expresión), con la intervención; intervención a la que no podemos escapar. La acción cotidiana en un entorno multidimensional implica siempre la heterogeneidad simbólica, aunque uno no quiera.
Pero la heteroglosia dialógica no se queda en una simple cuestión de interpretación de símbolos; está a la base de la construcción de la identidad, tanto personal como urbana. El asunto es que el "Self" es "dialogic, a relation." (Holquist, 1990, pág. 19). No hay identidad posible sin relación. Y la relación entre el "Self" y el "Other" se da siempre en espacios temporales de simultaneidad. La interacción -la utterance bakhtiniana- "es" siempre al mismo tiempo. Y no hay espacio sin devenir, como sabemos. La cuestión, pues, es que la individualidad (el Self) ocupa las mismas dimensiones que la alteridad (el Other). La idea está clara en el simiólogo (y en mí, que vengo defendiéndola desde bastante antes de conocer a Bakhtin): la dualidad propia del pensamiento occidental es una falacia, ¿cómo es posible identificar lo uno y lo otro si ambos ocupan el mismo tiempo y el mismo espacio?
En la última página de una de mis etnografías (Seguí, 2003) vine a cerrar mi deriva urbana con una idea: todos somos ciudad. El espacio y el tiempo urbanos son nuestro espacio y tiempo. No nuestro en un sentido de posesión, sino identitario. Mi discurso sobre las referencias -mi búsqueda- no es más que el discurso sobre los "mí mismos" del socioconstruccionismo y la postmodernidad. El diálogo poliglósico configura una especial e irrepetible relación, "This pole is linked not with elements (repeatable) in the system of the language (signs), but with other texts (unrepeatable) by special dialogic (and dialectical, when detached from the author) relations." (Bakhtin, 1970-71/1986, pág. 105). La lógica es aplastante. La ciudad y el individuo son lo mismo -en su heterogeneidad-; y sus interacciones -textos-, irrepetibles. ¿Dónde queda aquélla especie de materialidad simbólica de las referencias? En la ilusoria intención del etnógrafo, en la dialéctica del autor que quiere construir su pequeño -imposible e irrepetible- mundo.
La deriva urbana -como la escritura etnográfica- no dispone de sistemas abstractos o de formas normativas a los que asirse. No hay geografía ni mapas. Su única lógica es la relación con los "mí mismos" que, como vemos, no están "dentro", en esa especie de "Yo" todavía freudiano, sino "fuera", en la utterance dialógica.
[Continua en Bakhtin y la Ciudad dialógica. O Bienvenidos al Carnaval!!! (II)]
Josep
02 abril 2010
Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval!!! (I)
"Only polyglossia fully frees consciousness from the tyranny of its own language and its own myth of language." (Bakhtin, 1934-1941/1981, pág. 61).
Introducción.-
El objetivo de este breve ensayo es doble. Por un lado, trato de poner a prueba determinadas aportaciones del semiólogo ruso Mikhail M. Bakhtin (1895-1975) en relación con la vida urbana. Y por otro, al mismo tiempo, ofrecer una visión de esa misma vida urbana digamos, algo más "amable" de lo que suelo hacer.
Nuestra cultura tuvo su primer contacto con el ruso en 1968 (Holquist, 1986), en que contribuyó con un artículo en un volumen publicado por la Yale French Studies con el título de "Game, Play, Literature". En 1985 le llegó el reconocimiento occidental a través de la Modern Language Association, situándolo al nivel de pensadores como Barthes, Derrida, Freud, Lévi-Strauss y Marx. Aunque Bakhtin es cada vez más citado, disponemos aún de muy pocas de sus obras traducidas al castellano (ninguna al catalán, que yo sepa), la mayor parte en editoriales latinoamericanas y difíciles de encontrar en el mercado. Y es cada vez más reconocido por las nuevas líneas de pensamiento occidental (en etnografía, semiología, análisis literario y psicología cultural, especialmente). Descubrí a Bakhtin hace unos años y fue por casualidad (gracias a Reynoso, editor de un interesantísmo libro sobre antropología postmoderna). Ya entonces llamaron poderosamente mi atención sus ideas, entre otras, el "dialogismo" y la "carnavalización".
Lo estructurado y novedoso de su pensamiento me llevó hace tiempo a plantearme una especie de trabajo monográfico sobre su obra. Pero necesitaba situarla en algún contexto determinado. Haberlos, haylos, y muchos. De hecho, lo he citado en más de una ocasión en mis trabajos de etnografía y psicología cultural. No obstante, buscaba alguna excusa más potente para trabajar junto al semiólogo ruso. Y la he encontrado, precisamente, en mis derivas urbanas. Hoy presento lo que es la base del trabajo que desarrollaré con mayor extensión y profundidad en un futuro.
Establecer relaciones entre el pensamiento de Bakhtin y la vida urbana no es fácil; pero tampoco difícil, si consideramos ésta un conglomerado de relaciones dialógicas. La simbología de las interacciones sociales ciudadanas es de tal calibre que admite cualquier nivel de análisis mínimamente fundamentado. En este trabajo adopto un punto de vista metalingüístico, no de análisis del discurso -práctica habitual en mis investigaciones culturales- sino de interacción semiótica.
En mis etnografías sobre las ciudades he ido siempre a la búsqueda de referencias; y las referencias no son otra cosa que símbolos -visuales, lingüísticos o psicoculturales-. Bakhtin me ofrece hoy, pues, herramientas que me permiten profundizar en la simbología ciudadana.
[Continua en Bakhtin y la ciudad dialógica. O ¡Bienvenidos al Carnaval (II)]
Josep
01 diciembre 2008
Claude Lévi-Strauss cumplió 100 años!
(Foto obtenida de la página web memo. travel through history. Contiene una interesante biografía del antropólogo)Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 2.5 España.

