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28 julio 2011

Trastornos socioemocionales

 (Vincent van Gogh, 1890, On the Threshold of Eternity)

 ¡Hola!

Al hilo de una de las últimas publicaciones en el blog una persona me ha consultado en privado más o menos sobre lo que pongo en el título. Como quizá pueda generar un poco de debate y/o polémica, pues copio por aquí lo que le he contestado.

¡Saludos!!!

"Yo creo que todas estas etiquetas -alexitimia, distimia, depresión, anorexia sexual y cosas así...- tienen su origen en cuestiones socioemocionales, no biológicas ni genéticas ni nada por el estilo. Lo digo con toda la prudencia del mundo, eh? Pero, que yo sepa, no se ha encontrado ningún gen relacionado con estos "trastornos". Los biologicistas/medicalistas ante este argumento dicen que bueno, que es que no es un gen solo, sino la interacción de varios de ellos y el medio ambiente social. Pero no dicen qué genes o qué medio ambiente.

Por otro lado también leerás por ahí que durante la aparición de estos "trastornos" se producen cambios en los neurotransmisores cerebrales y tal. Mi duda siempre ha sido si estos cambios son previos a la aparición del "trastorno" o consecuencia del mismo. Es decir, si alguien, por ejemplo, está triste por un cambio neuroquímico o estar triste genera dicho cambio...

Bueno, pues -insisto que con toda la prudencia del mundo, ya que cada caso es cada caso y habría que trabajarlo de manera diferenciada- este tipo de circunstancias tienen un origen socioemocional. Todo lo socioemocional se aprende y, por tanto, se puede desaprender y/o reaprender. Que en una misma familia haya varios diagnósticos similares no es nada extraño, ya que esa familia ha podido tener un aprendizaje similar en cuanto a la respuesta a los eventos de la vida.

La hiperdiagnosis a que estamos sometidas/os lo que hace es incrementar los beneficios de las multinacionales farmacéuticas a base de consumir reguladores neuronales -antidepresivos, etc.- que tienen efecto, sí, sobre nuestra química. Pero no sobre nuestra "manera de ser", por decirlo de alguna manera...

Ojo!!! Cuando digo "socioemocionales" no me estoy refiriendo en absoluto a la famosa "inteligencia emocional" ni mucho menos. Mi punto de vista es bastante diferente, eh?
"

Josep

25 junio 2011

El sexo nuestro de cada día

(Foto: obtenida de Internet. Sin derechos de autor)

A veces, un poco con humor y un  poco también por desproblematizar las prácticas y discursos sexuales, digo: "¡Si lo hacen hasta los pajaritos!!!". Pero bueno, reconozco que el sexo nuestro de cada día no es exactamente lo mismo. Nosotras/os/xs hemos inventado una cosa muy divertida, bonita, y placentera: el erotismo. Desde luego los protagonistas de la foto de arriba parece que se lo están pasando bastante bien, pero yo no diría que están participando en una práctica erótica. No sé...

En cualquier caso, humanas, humanos y humanxs adornamos de muchas maneras lo que desde un punto de vista puramente biologicista serían prácticas reproductivas. Lo convertimos en un proceso de placer, de comunicación, de relación, pasión, emoción, miradas, caricias, palabras,... Otra vez miradas y toqueteos.  Besos de tornillo. Lenguetazos en general, "me gustas", "te quiero", "¡qué buena/o estás!"...

Pero también, a veces, es causa de conflictos, problemas y patologizaciones. El sexo en general y el erotismo más en concreto se pueden convertir en la base de prácticas de dominación en muchas ocasiones sutiles; otras francamente agresivas y humillantes; y bastantes institucionales/institucionalizadas.

Como ejemplo de esto último os invito a ver el vídeo "Orgasmo, S.A."  que enlazo más abajo. Explica muy claramente como se institucionaliza un conflicto sexual/erótico, se etiqueta -"Disfunción sexual femenina"- y se inventa un remedio -la "Crema orgásmica para mujeres" de los laboratorios Vivus-. Para la "Disfunción sexual masculina" hace tiempo que ya se encontró solución (modo irónico on): Viagra y cosas por el estilo. O sea, primero se crea la patología y después se vende el remedio...



Será casualidad o, como diría Sara Olivé basándose en Karl Jung, sincronicidad, estaba yo pensando sobre estas cosas cuando me llegó un tuit que enlazaba a un blog de divulgación de cosas de psicología y similares en el que se había publicado una entrada firmada por Alivia Vega con este título: "Anorexia sexual". Toma!!! Me quedé un poquito patidifuso con la etiquetita y no pude resistir la tentación de contestar al tuit de marras: "Un poquito fuerte, ¿no? La etiquetita se las trae... ¿Quién es Alivia Vega?". El bloguer del blog (sic) me respondió: "Quizas no te has encontrado en el trabajo con ese tipo de casos, pero yo que los he visto si los definiria como ella, es claro y directo.". Obviamente no entro en este tipo de discusiones del estilo "yo la tengo más grande". Además de que el citado bloguer no respondió a mi crítica sobre la etiquetita ni a mi pregunta sobre quien es la autora, lo cual quizás hubiera fundamentado y dado credibilidad a su etiquetitis.

Bueno, pues el texto de Alivia Vega se las trae. Una primera cosa que me llamó la atención es que empieza definiendo que la Anorexia sexual... "Está considerada como un trastorno del deseo sexual tanto femenino como masculino, es decir, la persona que lo padece presenta falta de apetito sexual." Fijáos: "tanto femenino como masculino". seguramente no afecta a otros géneros... Wai!!! Pero, además, al final dice: "Ser absolutamente sincera contigo y con tu pareja para expresarle tus emociones, y debes estar muy atenta a las señales de tu cuerpo y atenderlas de inmediato". "sincera" y "atenta"!!! Vaya, resulta que habla del género femenino. O sea, que el nuevo trastorno ¿se asocia exclusivamente a la mujer? Probablemente el hombre o no padece de anorexias o, como digo, ya tiene bastante con la Viagra y tal y cual.

El trastorno inicia de la siguiente manera: "Al principio parecen pretextos para evadir sexualmente a la pareja, en muchos casos es totalmente inconsciente, en otros no. "Estoy cansada(o)", "me duele la cabeza", "me muero de sueño", "hoy no, mañana si", "tengo mucho trabajo", "mañana me tengo que levantar muy temprano"… Y termina siendo una cruel realidad; el deseo sexual se muere por la pareja.". Y alguno de los factores que lo desencadenan son:

"a) Irritación vaginal crónica.
b) A un himen intacto o vestigios de un himen irritado.
c) Por cicatrización en la unión mucoso cutánea de la mucosa vaginal y el perineo (Episiotomía).
d) Por agrandamiento en la base de la glándula de Bartholin y puede contribuir a una reacción dolorosa cuando el orificio vaginal se dilata para permitir la penetración.
e) El esmegma acumulado debajo del prepucio del clítoris llega a producir irritación crónica y ardor cuando se introduce el pene.
f) Clítoris irritado por estimulación excesiva.
g) Alergia al látex de los condones.
(...)"

Y:

"a) Fimosis que es el estrechamiento o constricción del orificio del prepucio (el prepucio no puede retraerse sobre el glande del pene).
b) Hipersensibilidad del glande, hay hombres que no toleran el contacto corporal, con la ropa, menos el PH de la vagina.
d) Irritación en el glande, producida por falta de higiene.
e) Enfermedad de Peyronie, producida por induración y fibrosis del cuerpo cavernoso del pene, y manifestándose un encorvamiento peniano.
f) Dolor testicular, ocasionado por pasar mucho tiempo en juegos sexuales o viendo pornografía, actividades que mantienen prolongadas erecciones sin eyacular.
g) Infecciones y/o enfermedades de trasmisión sexual.

(...)"

Pues ya sabéis, cuidadín si detectáis alguno de estos síntomas pues estáis en serio peligro de padecer Anorexia sexual y Disfunción ídem. Y, por tanto, dejaréis de poder disfrutar del erotismo, asunto con que he comenzado esta entrada.

¡Saluods!!!

Puedes encontrar algunos de nuestros artículos y publicaciones en:

"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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