Mostrando entradas con la etiqueta Umberto Eco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Umberto Eco. Mostrar todas las entradas

11 diciembre 2010

Baudolino

(Portada de una de la ediciones en castellano)

¡Hola!

Reconozco humildemente que no leí Baudolino en su momento. Pero mientras hay vida siempre hay tiempo para leer cosas de Eco -tanto sus novelas como sus obras de semiótica y comunicología-. Sin duda es uno de mis autores favoritos. Un crack, un diez, un genio, hablando así, en términos populares, je je. Recordad si no El nombre de la Rosa (1980), El péndulo de Foucault (1988), La misteriosa llama de la Reina Loana (2004), ...

"- Pero quizá mi historia es un sinsentido...

 - No hay historias sin sentido. Y yo soy uno de esos hombres que saben encontrarlo allá donde los demás no lo ven. Después de lo cual la historia se convierte en el libro de los vivos, como una trompeta brillante que hace resurgir de su sepulcro a los que son polvo desde hace siglos... Sólo que se necesita tiempo, hay que considerar los acontecimientos, vincularlos, descubrir los nexos, incluso los menos visibles. Claro que tampoco tenemos nada más que hacer,..." (págs. 15 y 16).

¡Simplemente genial!


Y os enlazo, por si os interesa, a una recensión que hice sobre La misteriosa llama de la Reina Loana,


 “Me dije: Yambo, tienes una memoria de papel. No de neuronas, de páginas.” (pág. 103)

“Me edifico recuerdos” (pág. 307)

Introducción

“-Diostanqueta –murmuró Gragnola-, el casco se le ha caído cuando los hemos cogido en la callejuela, ¡Como lleguen allá con los perros, tendrán una pista!” (pág. 402)

Este es un ensayo sobre objetos. Sobre un objeto concreto: un libro; la última novela de Umberto Eco, La misteriosa llama de la reina Loana[1]. La misión del científico social es rastrear objetos, olfatear pistas que aclaren las relaciones entre ellos; y utilizar los objetos y sus pistas relacionales para construir nuevas realidades.

Los libros son compendios de palabras, ideas e imágenes. Son narración en estado puro, lo que queda del imaginario colectivo de las culturas cuando desaparecen, si es que llegan a desaparecer de verdad alguna vez. Las pinturas rupestres, las cosas arqueológicas, los totems, los iconos, las obras de arte –culto o popular-, los artículos científicos y los reportajes de prensa son libros: palabras, ideas e imágenes. En este ensayo pretendo demostrar que un libro se materializa, al menos, en cinco cosas: un museo, un espectáculo, una fotografía, una estrella del marketing y un libro. Sí, también es un libro.

Usar la obra de Eco me lo pone fácil. Todos sus libros son imágenes. Palabras hechas imagen. En esta última novela utiliza más que en las anteriores –o en sus obras académicas- la imagen que se hace palabra. Hay fotos y dibujos. También hay música y olores. Son cosas antropológicas y visuales; contemporáneas y de moda; objetos de consumo.


[1] 2005. Barcelona: Lumen.

(...)
¡Saludos!!!

Josep

06 agosto 2008

Leer

Confieso que he pecado.

Durante los últimos meses he leído (entre otras cosas, eh?) por curiosidad algunos best-sellers: el último libro del Ruiz Zafon (El juego del ángel) y el primero -más o menos- del Ken Folllet (Las raíces de la tierra o algo así; un auténtico bodrio). Los leí durante mis viajes en tren, eh? O sea que estoy disculpado. Cuando viajo me gusta leer cosas intrascendentes. Bueno, al menos cosas que no tengan demasiado que ver con la profesión, vaya. Y no tengo nada en contra de estas personas. Tampoco de sus cuentas corrientes. No me importaría disponer del 10% de las mismas ;-). Ni siquiera escribiendo tan mal como ellos.

De Ruiz Zafon disculpo que es compatriota y que sus novelas siempre se desarrollan en Barcelona. Ciudad que, como sabeis, adoro. Del otro no disculpo nada.

Afortunadamente mientras hay vida hay esperanza. Y siempre se puede volver al "buen camino" ;-) A pesar de ser un auténtico fan del Umberto Eco, tanto en sus obras académicas como literarias, en su momento no leí "Baudolino". Ayer, entre artículos de teléfonos móviles y otros agobios académicos empecé a desgranar sus páginas, esas palabras escritas que tan bien sabe construir el semiólogo italiano...

"- Pero quizá mi historia es un sinsentido...
- No hay historias sin sentido. Y yo soy uno de esos hombres que saben encontrarlo allá donde los demás no lo ven. Después de lo cual la historia se convierte en el libro de los vivos, como una trompeta brillante que hace resurgir de su sepulcro a los que son polvo desde hace siglos... Sólo que se necesita tiempo, hay que considerar los acontecimientos, vincularlos, descubrir los nexos, incluso los menos visibles. Claro que tampoco tenemos nada más que hacer,..."

Si os apetece leer una reseña que escribí hace un par (o tres) de años sobre la ùltima (creo que es la última) novela del piamontés, "La misteriosa llama de la reina Loana", aquí la teneis. Ya me dais vuestra opinión si os va bien...

Mientras tanto, vuelvo a mis artículos científicos sobre teléfonos móviles.

¡Abracetes!

Josep

Puedes encontrar algunos de nuestros artículos y publicaciones en:

"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

Síguenos en Facebook

Y en Twitter