Ni el Construccionismo social (CS) ni -mucho menos- quien firma estas
palabras presumimos de "descubrir" nada, ni cosas por el estilo. Ni de
ser líderes ni abanderados ni introductores de ningún movimiento,
teoría, ideología. Tampoco -en absoluto- de decir a las personas cómo
tienen que vivir sus vidas.
El que firma esto ha tenido el atrevimiento de calificar en más de una ocasión al CS como algo "revolucionario". Reivindico mi derecho y mi atrevimiento (sic), ¡faltaría más!. Y lo sigo haciendo, siempre fundamentándolo, claro.
El que firma esto ha tenido el atrevimiento de calificar en más de una ocasión al CS como algo "revolucionario". Reivindico mi derecho y mi atrevimiento (sic), ¡faltaría más!. Y lo sigo haciendo, siempre fundamentándolo, claro.
Se
hace preciso aquí recordar que esta mirada filosófica y psicológica
hizo más o menos su aparición "oficial" a mediados de los años setenta
del siglo pasado en plena crisis de la Psicología social. No digo que
esta hubiera desaparecido sin el CS. Pero creo que hay pocas dudas de
que esta mirada aportó un poquito en los nuevos rumbos que tomó y ha
tomado la disciplina. Y más cuando está presente ya en otras, como la
psicoterapia, la investigación, la educación o la acción comunitaria y
organizacional.
El filósofo Alfred North Whitehead dijo hace ya unos años algo así como que "la historia de la filosofía occidental no es más que una serie de notas de pie de página a Platón".
Esto puede ser cierto o no. Desde luego, queda muy mono. Pero yo no
estoy de acuerdo. Yo creo que se puede ir mucho más allá de Platón -y de
muchos otros-, aún agradeciendo las tremendas aportaciones del griego
al pensamiento mundial. Y se puede ir más allá (a dónde es otro asunto;
ya hablaremos) haciendo una crítica distintiva y detallada -fina- de su
pensamiento. Y creo también que no sólo se puede, sino que se debe, por
decirlo así.
Todo esto viene a cuento de que estoy
bastante cansado de leer a veces cosas como "eso ya lo dijo Freud". O
"eso ya lo dijo Perls". Sé que habrá quien me diga que no es necesario
que me defienda ni que me justifique. Pero me va bien hacerlo.
Vamos a ver. Lo que decimos algunas y algunos desde el construccionismo social no
lo dijo ya ni Freud ni Perls (a quienes, por cierto, respetamos en
líneas generales y apreciamos bastantes de sus aportaciones;
especialmente del segundo). Es simplemente imposible. Y lo es por
una razón muy sencilla que ya he defendido en algún que otro espacio:
las teorías sobre la Mente del Psicoanálisis y de la Gestalt (y de
otras, como la Cognitivo-conductual) son MUY diferentes de las que emanan -o no- del CS.
Si
estamos hablando de psicología estamos hablando de la mente, sea eso lo
que sea. Y lo que una/o crea que sea esa mente -es decir, la teoría que
tenga al respecto- determinará cuáles son sus prácticas en su contexto
y, seguramente, los significados de las palabras y etiquetas que use.
Puede querer ser "original". Cosa que no lo es quien no se atreve
siquiera a poner en solfa ni uno de los supuestos de la filosofía o la
psicología tradicionales y dominantes. Obvio. O puede no ser "original",
ni descubrir nada. Y ambas opciones -y otras- tienen sentido.
Me permito enlazar a un escrito propio de hace unos meses: http://www.construccionismosocial.net/2013/07/teorias-de-la-mente-apuntes-criticos.html
Estamos
transitando de un Construccionismo "social" a uno "relacional". Hace
poco una buenísima amiga me señaló que hay un movimiento que se llama
"Psicoanálisis relacional". Dada la credibilidad de la fuente me
interesé por el asunto y leí algunas cosas. Pero... Sí, ellos también
han leido a Foucault, Deleuze y Derrida. Parece que sí. Pero su Teoría
de la Mente sigue siendo la misma, aunque aderezada con un poco de
Post-estructuralismo...
Sorry.
No se trata de decirlo, sino de hacerlo. Y eso no lo hicieron.
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