“Pero ahora dejemos que nuestro mito vaya adonde lo lleve la voz popular”.
Platón, La República.
"Remontémonos de nuevo a principios del Neolítico. Como
hemos visto durante este período se dan procesos que parecen generar la
capacidad mental humana de abstracción y el pensamiento inferencial. Mediante
ambas capacidades es posible explicar una cosa en función de otra,
independientemente de que esta otra cosa
sea verdadera o no. O sea real o no; asuntos que no importan en el pensamiento
mítico. Lo único importante es poder explicar algo que no se entiende. Ese
algo, durante el Neolítico, es la naturaleza, el cosmos.
Lo que he aprendido hasta aquí es que el mito es ni
más menos que la primera muestra de nuestra capacidad de hacer algo con
símbolos. No hay absolutamente ningún otro ser en la tierra (desconozco si en
el resto del universo) capaz de hacer eso. Ni de lejos. Me asombraría mucho que
algo se pueda explicar desde la experiencia directa. Pero lo que realmente me
maravilla es que se pueda explicar algo no por experiencia directa, si no en
función de otro algo. Por analogía. Usando metáforas. Creando, en definitiva el
lenguaje, tal y como hacemos unos cuarenta mil años atrás. Me atrevo a afirmar
muy seriamente que sin eso no hubiera venido todo lo que ha venido después.
Todo empieza a mentalizarse en el mito. Pero el mito no se acaba en sí mismo…
¡Demos la bienvenida al Logos!".
(Seguí Dolz, Josep. En proceso...)
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